Entorno y alrededores
Valle del Cuco
El Valle del Cuco es una pequeña franja de terreno estrecha y alargada que discurre encajonada entre páramos con laderas de fuertes pendientes. Se encuentra al este de la provincia de Valladolid, en los límites con la de Burgos, y configura un paisaje singular en la zona, con agua abundante y un microclima particular, ya que debido a su orografía las frías temperaturas del invierno se moderan.
Todas estas características han permitido que hoy en día se mantengan especies vegetales autóctonas como la encina, el roble o quejigo, el pino, los chopos, álamos, fresnos, almendros y vegetación propia de riberas de porte herbáceo; todo ello refugio de fauna tan diversa como cucos, águilas, buitres, halcones peregrinos, anfibios, reptiles y pequeños y grandes mamíferos como lobos, zorros, liebres, etc...
Los pueblos que integran el Valle del Cuco son los siguientes:
BOCOS DE DUERO.
Bocos de Duero se localiza en la falda de un cerro próximo al ya mentado Valle del Cuco, en un estrechamiento del terreno que da lugar a un denso paisaje verde, insólito y sorprendente. El arroyo que da nombre al valle desemboca en el río Duero, a poca distancia del pueblo de Bocos.
Destaca la Iglesia de la Virgen de las Nieves de estilo gótico (S. XII) a la que se accede desde un pequeño atrio. En el interior hay una sola nave con bóveda de cañón cubierta con yeserías. Las vigas del coro alto a los pies de la iglesia tienen pinturas decorativas geométricas del XV.
Por su término municipal discurre la antigua línea ferroviaria Valladolid-Ariza cuyo puente de hierro cruza el Duero.
A la salida del pueblo existe una zona recreativa muy próxima al río Duero.
El pueblo tiene un interesante conjunto de bodegas tradicionales excavadas en las faldas del cerro conocido como Gurugú.
VALDEARCOS DE LA VEGA.
A la entrada del pueblo se encuentran la ermita del Santo Cristo, construida con buena piedra de sillería.
Adentrándonos en Valdearcos podemos ver la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción que data del S.XV, aunque de esta época no conserva demasiado ya que durante el S. XVIII hubo importantes reformas. Su retablo mayor está presidido por Nuestra Señora de la Asunción.
En la plaza se encuentra el Rollo Jurisdiccional de estilo renacentista.
Saliendo hacia el vecino Corrales de Duero se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Zarzuela, de pequeñas dimensiones, y cuya festividad se celebra en el mes de septiembre.
CORRALES DE DUERO.
El pueblo debe su nombre a los corrales y chozos que hacían los pastores venidos de otros puntos para cuidar sus rebaños, posiblemente la estancia continuada de los mismos en estas tierras dieron origen al pueblo que hoy conocemos como Corrales de Duero.
Aquí el agua fluye por cada rincón y esto da al pueblo un aspecto verde aunque no tenga río alguno, de Corrales parten hacia el páramo cinco caminos y todos ellos tienen su correspondiente fuente a las que hay que añadir otras tantas que se encuentran en el casco urbano.
Su iglesia de la Asunción es del S. XII-XIII y destaca en el exterior una torre de de escasa altura. El interior está decorado con retablos y pinturas sobre tabla.
La ermita de San Antonio que se encontraba muy deteriorada ha sido restaurada recientemente.
En la calle de Las Parras se conservan numerosas viviendas antiguas construidas con la típica arquitectura de madera, adobe y piedra.
SAN LLORENTE DEL VALLE.
Es el lugar de nacimiento del arroyo del Cuco, que da nombre al Valle que comienza en San Llorente.
La iglesia de San Pedro del siglo XVI y de estilo gótico, destaca en su interior la imagen de una Virgen con el niño del siglo XIII rescatada del despoblado medieval conocido como Jarrubia o Isarrubia









