Vino Comenge
Las diferencias de Bodegas Comenge
Ya han pasado varios años desde el comienzo de nuestra actividad, años en los que hemos ido modelando nuestro proyecto, lentamente, tomando cada decisión no por imitación de lo ya existente sino como algo personal y propio de nuestra empresa, de nuestras circunstancias y de nuestro compromiso con el cuidado del medio ambiente.
Hemos adoptado un modelo de viticultura diferente, aumentando el número de plantas por hectárea hasta el máximo permitido por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen. Limitamos de este modo la disponibilidad de nutrientes por planta, obteniendo de forma regular rendimientos moderados en cada cepa.
En nuestros viñedos no existen malas hierbas, sencillamente porque para nosotros todas las hierbas son buenas. No las eliminamos, sino que convivimos con ellas entre nuestras cepas. Nos aportan la biodiversidad necesaria para estabilizar el ecosistema de nuestras viñas, mejorando la calidad de los frutos y protegiéndolas para las generaciones futuras.
Hacemos las cosas despacio, cuidando cada detalle: vendimia en pequeñas cajas, mesa de selección de racimos, mesa de selección de uvas y toda la paciencia necesaria para inspeccionar los aproximadamente 110 millones de uvas con las que elaboramos nuestros vinos.
Nada de levaduras comerciales para fermentar nuestros vinos. Empleamos nuestra propia levadura, que vive en la piel de las uvas que maduran en nuestras viñas, convenientemente aislada y conservada año tras año en un pequeño tubo de ensayo custodiado por el Departamento de Tecnología de los Alimentos de Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid.
Esas levaduras necesitan un manejo especial, para lo que ha habido que idear un nuevo proceso de fermentación de vinos tintos, un proceso único y patentado capaz de garantizar el éxito de tan pequeños organismos, potenciando al tiempo las virtudes de nuestras uvas.
Nos gusta lo que hacemos y nos gusta compartirlo. Tenemos abiertas las puertas de nuestra bodega durante todo el año para todo aquel que desee visitarnos. Mostramos en profundidad nuestro trabajo, sin prisas, sin secretos, con todo detalle, permitiendo sentir de cerca los colores de la viña, la vida en la bodega, los olores de la nave de barricas. Queremos compartir la enorme belleza de nuestro entorno, ofreciendo la posibilidad de disfrutar en la bodega de una sabrosa comida casera mientras se contemplan unas maravillosas vistas.









