¿Por qué vino tinto?

La historia del vino en general y del vino tinto en particular, encierra múltiples curiosidades, entre ellas, el porqué de su nombre y, si vamos un poco más lejos, el porqué de los nombres de las diferentes uvas que dan lugar al vino tinto, tenga la denominación de origen que tenga.

¿Porqué lo llamamos vino tinto?

¿Por qué en España lo llamamos vino tinto y sin embargo en otros países como Francia o Inglaterra lo llaman vino rojo? Para encontrar la respuesta a esta pregunta tenemos que remontarnos al siglo XVII, época en la que se producía mucho más vino blanco que vino tinto. Esta realidad despertó la picardía de algunos a quienes se les ocurrió teñir el vino blanco con algunas gotas de vino tinto.

Hay que irse hasta Inglaterra para descubrir que fue éste el país en el que comenzó a producirse el clarete, vino blanco coloreado o teñido de rojo; una moda que España imitó y que terminó por incorporar el término vino tinto para referirse inicialmente al vino ‘teñido’, pero que con el tiempo terminó instalándose para denominar también a todo aquel vino rojo auténtico, es decir, sin tintar.

¿De donde vienen los nombres de las uvas?

¿Y el nombre de las diferentes uvas tintas? ¿De dónde viene? ¿Por qué se llaman Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo o Pinot Noir? ¿Quién es el responsable de que hoy en día las conozcamos por el nombre con el que se llaman las diferentes variedades de vino tinto?

La primera de ellas no es ni más ni menos, que el resultado de una cepa poco dócil, difícil de domar, salvaje. La traducción al español de una denominación que se remonta al siglo XVIII, bien podría ser la de salvaje de la caverna.

Algo similar le pasa a nuestra uva tempranillo a la que, por ser de maduración temprana, se le adjudicó tan tierno diminutivo para calificar a una de las variedades de vino tinto más conocida.

En cuanto al nombre Pinot Noir cuya traducción del francés no es otra que la de pino negro, viene de la forma del racimo en que crecen las uvas y cuya similitud con un pino invertido, dejo este nombre entre los viticultores del momento.

La uva Merlot, debe su nombre al término en francés antiguo que hace referencia a los mirlos, unos pájaros que sentían debilidad por las uvas de esta variedad y que han terminado siendo inmortalizados por quienes en su día decidieron darle su nombre a esta uva.

Es evidente que la historia del vino esconde tantas curiosidades como variedades de vino encontramos. El vino tinto es, para quienes lo disfrutan, fuente de inspiración, como lo fueron sus viñas para aquellos que hace ya siglos decidieron bautizarlas tal y como las conocemos todavía hoy.

,

8 formas de brindar con vino en 2019

¿Vas a empezar el año en un país diferente? ¿Te gustaría saber cómo y con qué brindan en otros países? Aunque siempre hay motivos para brindar, para celebrar y regalar vino, lo cierto es que el último día del año y el primer día del año próximo, son algunas de las fechas más señaladas para hacerlo. La esperanza, el optimismo y los nuevos propósitos se hacen patentes estos días y, todas y cada una de ellas, no serían lo mismo si no las celebráramos con vino, champán, cava o alguna otra bebida digna de estas fechas. Tanto si te quedas como si te vas, puedes estrenar el 2019 de una manera diferente, mira cómo.

Cómo brindan con vino en otros países

En Alemania, por ejemplo, y aunque parece que la cerveza es la reina de la fiesta, rituales y supersticiones admiten, por qué no, ser trasladadas a una copa de vino. Si vas a empezar el año ‘a la alemana’ que tu primera palabra sea Prost!; que las copas de todos los comensales choquen al mismo tiempo y ojo, con brindar de dos en dos entrecruzando brindis. No está bien visto.

¿Y los franceses? En el país vecino hay que mirar a los ojos, y la copa de vino no debe llenarse más de la mitad. Cuidado con beber antes de brindar o con beberse la copa de un trago después de haberlo hecho. Sigue estas pautas, disfruta del vino y una vez terminado el brindis, alza la copa y di Santé.

Si te vas a Irlanda, probablemente, pases fin de año en alguno de sus bares. También en Irlanda, manda la cerveza, pero si tú prefieres vino, no hay problema. Eso sí, cada vez que alguien pida una copa de vino o una bebida, deberá pedir otra para el resto de los integrantes del grupo. Todo termina cuando cada uno haya pagado su ronda. Dicho esto, no se puede pasar de una ronda a la siguiente sin, por supuesto, haber brindado antes.

Si tu destino es Hungría, tendrás que brindar, con toda probabilidad, con su vino de Tokaj; pero si estás en Rusia, no solo deberás vaciar la copa en cada brindis, sino que estaría bien que fueras capaz de pronunciar el nada fácil: Vashe zdorovie!

Si tienes algún comensal chino en tu mesa, no te sorprendas si se llena la copa hasta el borde y se la bebe de golpe o si en el momento de brindar no levanta el brazo por encima del tuyo porque eres el anfitrión y por lo tanto, te debe un respeto.

Y en Japón, la lealtad manda y lo hace obligando a los allí reunidos a que uno sirva y llene la copa de todos y no únicamente la suya. Después, llegado el momento del brindis, recuerda que la palabra mágica es Kanpai.

Brindes como brindes, empieces como empieces al año, que este 2019 te regale mucho vino, porque eso significará que tienes aún más motivos de celebración.

¡Feliz año!

,

Burbujas para Navidad: espumosos en el mundo

Las fiestas navideñas son sinónimo de burbujas. Algunos, beben espumosos para brindar, otros para el aperitivo y otros durante toda la comida o cena. Sea como sea, las opciones son infinitas.

Ya hemos comentado en otras ocasiones los tipos de elaboración de los vinos espumosos, así como las diferencias entre un cava o un champagne. La procedencia es un distintivo fundamental en estos vinos (claro, por supuesto, también son vinos), además de su elaboración y las variedades empleadas.

¿Qué vinos espumosos hay en el mundo?

Champagne

Sin duda, son los vinos espumosos por excelencia. Champagne AC. es una región vinícola ubicada en Francia, por lo tanto, no se puede producir Champagne en ninguna otra región del mundo. El corazón de esta región se encuentra en torno a la montaña de Reims y la mezcla tradicional de uvas para elaborarlo es Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. El Champagne se elabora con el método tradicional o ‘champenoise’  (segunda fermentación en botella), deben tener un tiempo mínimo de crianza de al menos 15 meses y pueden ser de una sola añada o de una mezcla de añadas (millésime).

Cava

Aunque cuando la mayoría de los consumidores cuando leen la palabra ‘cava’ inmediatamente piensan en Cataluña, lo cierto es que es posible elaborar espumosos bajo la D.O. Cava en Navarra, Rioja y Valencia; si bien es cierto que su máximo exponente es en Sant Sadurní d’Anonia. Los cavas también se elaboran con el método tradicional, pero la diferencia con el Champagne –además del área geográfica y el Terroir- es que deben tener una crianza de, al menos, 9 meses. Las variedades tradicionales empleadas son la Macabeo, Parellada y Xarello.

Crémant

Son espumosos elaborados en Francia pero fuera de los límites de la región de champagne. Ocurre como con el cava, pueden ser elaborados en distintas áreas vitícolas del país, pero las más conocidas y valoradas son Alsacia, Borgoña y Loira. Otra similitud con el cava es que debe permanecer al menos 9 meses en contacto con las lías.

Prosecco

Se trata de espumosos elaborados en la nordestes de Italia, en las regiones del Veneto y del Friuli. La uva tradicional es la Glera y, en este caso, no se emplea el método tradicional sino el de tanque. Aunque se elaboran Prosecco brut, extra seco y seco; suelen ser más dulces y menos ácidos que los champagne o cava. Además, mientras que los anteriores pueden mejorar con la crianza en botella, en este caso es mejor beberlos jóvenes.

Sekt

¿Sabías que Alemania registra el mayor consumo de vino espumoso per-cápita del mundo? Allí se elabora un espumoso con el método de tanque llamado Sekt. Hay dos tipos de vinos Sekt, los que son elaborados íntegramente en el país, con uvas de afamadas zonas vitícolas como Mosela (normalmente con Riesling); y aquellos cuyo vino base procede de Francia o Italia, que en Alemania se convierten en espumosos con el método de tanque.

Los espumosos descritos anteriormente son, sin duda, los más conocidos; pero también se puede encontrar este tipo de vinos en casi cualquier parte del mundo, como California o Sudáfrica.

Beneficios de comer uvas

comer uvas

comer uvas

En Bodegas Comenge todavía no estamos seguros si beber vino cuenta como tomar fruta, así que en las próximas semanas, entre caja y caja de vendimia, aprovecharemos para disfrutar de ese auténtico manjar.

Ya explicamos en un anterior post las diferencias que existen entre las uvas de mesa y las uvas de vinificación , pero no nos podemos resistir al dulzor de las bayas cuando están en sus momento óptimo de maduración o, incluso, algo ya pasificadas.

Una de las uvas más sabrosas para comer, de hecho, son las blancas de Albillo que, cuando están maduras se vuelven de un color dorado, el cual las hace aún más apetecibles. La blanca Albillo Mayor es una de las uvas que empleamos en la elaboración de nuestro nuevo vino clarete Carmen.

Las uvas y el vino tradicionalmente han sido una parte más de la dieta. Muchos argumentan que en los majuelos estaban mezcladas cepas de variedades blancas y tintas porque unas las usaban para vinificar y otras, normalmente las blancas porque maduran antes, servían como parte del almuerzo de los jornaleros.

Sea como fuere, lo cierto es que la ingesta de uvas aporta probados beneficios para la salud, al igual que el resto de frutas. Pero en Bodegas Comenge nos gusta disfrutar que  los manjares de temporada que la naturaleza nos  ofrece.. Y ahora es tiempo de uvas.

Las uvas, un alimento desde la antigüedad

Ya los griegos comían uvas y derivados debido a sus propiedades medicinales. Su cultivo estaba extendido en Egipto y el medio Oriente desde hace más de 3.000 años. Una de las razones es la cantidad de ricos productos que se puede elaborar con ellas, como mosto, vino, vinagre y agraz (zumo ácido de uvas no maduras).

Por no hablar de los tratamientos de belleza, la llamada ‘vinoterapia’ no es un invento moderno. Los compuestos fenólicos de las uvas son buenos para la piel, tienen una gran cantidad de antioxidantes y ayudan a frenar el envejecimiento de las células. Aunque no hace milagros, el resveratrol es el compuesto responsable del antienvejecimiento.

Las uvas también son beneficiosas para combatir problemas de artritis, pues ayudan a bloquear las enzimas que degeneran los tejidos y, por lo tanto, a prevenir el dolor muscular.

Como son ricas en nutrientes, como la glucosa y la fructosa, aportan energía y, además, sus sales potásicas son un apoyo para controlar los líquidos del organismo. ¡Detox natural!

Las uva son ricas en fibra, en vitamina B6, favorecen la producción de glóbulos rojos, mejoran el tránsito intestinal y combaten el estreñimiento. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que no resultan la fruta más aconsejable para aquellas personas que presentan ciertas dolencias, como diabetes o problemas renales. No obstante, todo depende de la cantidad de uvas que se ingieran.

Las uvas de vinificación, suelen tener la piel más gruesa y la pepita más grande en relación a la pulpa Por el contrario, las uvas de mesa suelen tener gran cantidad de carne.

En el mundo, existen muchísimos tipos de uvas de mesa. En Castilla y León, como se ha comentado anteriormente, era habitual comer uvas blancas de la variedad Albillo Mayor. Pero en la actualidad estás uvas apenas se encuentran en las las fruterías.

Comprar vino y transportarlo, un invento que cambió la industria

Para poder comprar vino tal y como lo hacemos ahora, para que la industria del vino y el enoturismo haya llegado hasta donde lo ha hecho y podamos decir que conocemos productos vinícolas de los cinco continentes, han tenido que sucederse enormes progresos y descubrimientos a lo largo de la historia. Sin ir más lejos, el sector del transporte y con él, su gigantesco desarrollo, ha sido clave para poder, hoy, probar y comprar cualquier tipo de vino; bien porque nos haya llevado hasta él, bien porque nos lo haya traído hasta donde estemos.

Pero cuando hablamos de comprar vino de otro país, incluso de otro continente, no podemos hacerlo solo del medio de transporte en sí, sino que debemos aludir al recipiente en el que el vino se transporta, responsable absoluto, no solo del estado y de la calidad con la que llegan hasta nuestro paladar, sino de que pueda ser vendido y comprado y, en definitiva, de que podamos estar hablando hoy de una industria de enorme peso en la economía mundial, dedicada a la compraventa de vino.

Comprar vino y venderlo

El mundo antiguo pudo transportar y comprar vino, llevarlo hasta muchos consumidores, gracias a ánforas cuya aparición se remonta al siglo XV antes de Cristo y a las costas de Líbano y Siria. Las ánforas, con capacidad para entre 25 y 30 litros de vino eran, a pesar del atractivo y del interés que en la actualidad puede suscitarnos cualquier reliquia de estas características, envases poco preparados para conservar las propiedades y la calidad del vino. El hecho de que no fueran herméticas y de que el transporte fuera tremendamente lento, no ayudaba a la buena conservación del vino.

Para poder hablar de grades avances en materia de transportes que permitieran trasladar el vino sin que éste se estropeara tendremos que esperar hasta prácticamente, el siglo XVIII. Comprar vino y venderlo pasaba por la práctica comercial de un vino casi siempre oxidado y avinagrado que terminaba por traducirse en una actividad de compraventa que se centraba básicamente en mercados locales y cercanos a las regiones en las que se cultivaban los viñedos.

¿Cuál fue el invento que dio un respiro a la industria del vino permitiendo comprar vino y transportarlo sin que éste se deteriorara tanto? De nuevo, tendremos que volver a remitirnos al siglo XVIII para poder hablar de nuevas técnicas que animaron a la población a comprar vino y contribuyeron definitivamente, a establecer los cimientos de lo que es hoy la industria mundial de este exquisito producto.

La posibilidad de esterilizar los envases mediante la combustión de azufre fue todo un avance que permitió que el vino mantuviera sus propiedades sin necesidad de emplear condiciones ambientales herméticas. Con este descubrimiento, que marcó un antes y un después, la prioridad pasó de ser el transporte y conservación saludable del vino a la calidad del mismo. La posibilidad de comprar vino de calidad o de elegir entre vinos de mayor o menor calidad según el precio, empezó a ser una realidad y un gran impulso para esta industria en la que el poder adquisitivo de los consumidores sería lo que determinaría la adquisición de un vino u otro, atendiendo siempre, a su calidad.

Vinos y puntuaciones en guías especializadas

vinos comenge salon penin

vinos comenge salon penin

Cada año el sector vitivinícola espera expectante, o no tanto, la publicación de diversas revistas y guías especializadas que reflejan la valoración que los expertos hacen de sus vinos.

Muchos elaboradores no creen en la influencia que dichas puntuaciones ejercen sobre sus vinos a la hora de vender, pero lo cierto es que, sobre todo el mercado internacional, algunos críticos consiguen encumbrar un vino con tan sólo un artículo.

Existen cientos de concursos, guías, revistas, en todo el mundo, por ello es importante tener muy claro dónde se presentan los vinos, quién está detrás de cada publicación y qué repercusión puede llegar a tener.

En este post queremos mostrar algunas de las publicaciones que tienen mayor relevancia, aquellas que nos ayudan a las bodegas a que nuestros vinos sean conocidos y al consumidor a tener una cierta idea del rango en el que se está moviendo.

Guía Peñín

No hay duda de que la Guía Peñín es la que más calado tiene en España. El equipo de catadores se desplaza a las diferentes Denominaciones de Origen del territorio nacional para catar los vinos, después refleja sus puntuaciones donde 100 es lo máximo. La Guía se publica tanto on-line como en formato físico, en este caso último caso, sale a la luz en octubre, cuando también se celebra el Salón Peñín de los Mejores Vinos de España. En dicho Salón tan sólo puede participar las bodegas que hayan obtenido 90 puntos o más en alguno de sus vinos.

The Wine Advocate

Esta publicación es una revista americana fundada por el afamado crítico Robert Parker. Comenzó a escribir reseñas sobre vinos en el año 75, autodenominándose “el abogado del consumidor”, unos años más tarde, en el 78, salió a la luz The Wine Advocate tal y como la conocemos hoy (aunque con muchos menos suscriptores en sus inicios).

En la actualidad, la guía dispone de varios críticos especializados (una especie de delegados) en distintas regiones del mundo, quienes se encargan de viajar y catar los vinos, para después reseñarlos. En el caso de España, Chile, Argentina y la región de Jura (Francia) la responsabilidad recae en Luis Gutiérrez. The Wine Advocate ha despertado siempre mucha controversia, ya que ha conseguido encumbrar vinos de forma inesperada e, incluso, algunos productores han adaptado sus elaboraciones al gusto de dicha guía, la llamada ‘parkerización’.

James Suckling

Es otro de los críticos más importantes de Estados Unidos, algunos incluso le están empezando a dotar de mayor relevancia que a The Wine Advocate. Es experto en vinos y puros, además se encarga de la edición europea de una de las revistas más leídas y respetadas a nivel mundial, Wine Spectator.

Decanter

Si deseas triunfar en el Reino Unido, sin duda la publicación a tener en cuenta es Decanter. Es una revista sobre vino y estilo de vida que se distribuye en más de 90 países. Sería el homónimo a Wine Spectator. Cada año, convocan los Decanter World Wine Awards y cada vez tiene mayor importancia en Asia.

Independientemente de las puntuaciones, no cabe duda de que las publicaciones citadas anteriormente son una importante fuente de información sobre el vino. Reportajes, reseñas, novedades… Recogen artículos de gran interés para cualquier profesional del sector o aficionados.

 

Comprar vino, cultura y economía desde el principio de los tiempos

Que el vino es una de las primeras bebidas de la antigüedad, podemos imaginárnoslo. Que su origen está asociado a rituales y mitos, también. Pero, ¿cómo llegó el vino a ser una industria de esta relevancia? ¿Dónde están sus orígenes comerciales? ¿Quién compraba vino y quién lo producía? ¿Dónde nació la primera bodega? Y, ¿el primer viñedo?

Las respuestas a todas estas preguntas son largas, cada una daría lugar a una historia interesantísima para la que no contamos con espacio suficiente. Hoy, con estas palabras, tenemos intención de despertar intereses y curiosidades, de contribuir en la medida de nuestras posibilidades a hacer de la cultura y de la industria del vino algo aun más interesante que permita disfrutar todavía más, si cabe, de cada copa de vino que habita nuestra mesa.

Se habla de que el primer vino podría proceder incluso, de la Edad de Piedra y de que, como con otros tantos grandes inventos, fue el azar quien lo puso al alcance del ser humano gracias a la fermentación accidental de algunos racimos.

En cuanto al primer viñedo, parece probable que se encontrara en territorios turcos y armenios y la primera bodega podría remontarse al año 4100 antes de Cristo y haberse encontrado en algún lugar cercano a la frontera entre Armenia y Azerbaiyán. Estas culturas que a priori pueden resultarnos menos familiares tuvieron un papel destacado en la cultura del vino. Los egipcios, cuya civilización nos es, posiblemente, más conocida, fueron también grandes responsables de su producción y su consumo. Ellos dejaron interesantes referencias sobre los años de cultivo, el origen de la uva y el responsable de su producción. Esta civilización elaboraba y clasificaba el vino que después depositaban en las tumbas para agasajar a sus muertos con el fin de que no pasaran sed en su siguiente vida.

Comprar vino

Los griegos, que no escatimaban en elogios hacia el vino, adquirieron y heredaron muchos de los conocimientos que los egipcios habían dejado. Fueron ellos los que, para vender el vino, lo mezclaban con agua con el fin de evitar que tuviera demasiados grados. En aquella época ya se compra y se vende vino, un vino al que, como hemos dicho, se le rebajaba su graduación en ocasiones con agua de mar. Había vino para todos los gustos y todas las clases sociales. Comprar vino era posible y lo era atendiendo a su precio, origen e ingredientes, entre otros.

Los fenicios fueron quienes se encargaron de introducir el vino en España en el siglo VII antes de Cristo; su cultura y afán comercial les ayudó a crear un mercado en el que comprar vino e introducirlo entre la población junto a otros bienes de consumo considerados de lujo.

Con los romanos el vino, antes de convertirse en producto de consumo de las clases más adineradas, fue consumido por sacerdotes y por enfermos. Comenzaron a dejarse testimonios sobre las viñas y las prácticas de su cultivo y con el tiempo, comprar vino fue algo habitual en un imperio que asistía a la mejora de las redes comerciales y al desarrollo de diferentes puntos de venta. Entre las razones que contribuyeron al desarrollo del mercado del vino, se encontraba el necesario abastecimiento de las tropas. Es curioso destacar también que, como los griegos, los romanos, mezclaban el vino con agua y que crearon diferentes prácticas destinadas a resaltar el sabor del vino. En ellas empleaban ingredientes y tratamientos que hicieron de cada tipo de vino un ejemplar particular.

Aunque el vino, su producción y tratamiento, el cultivo de sus viñas y su comercialización continuaron a lo largo de civilizaciones venideras, siempre se mantuvo como producto de consumo indispensable. Comprar vino y venderlo con fines lucrativos, sanadores, religiosos ha terminado por convertirse en un legado que aun hoy, a pesar de las diferencias que lo distinguen de lo que entendemos por él en estos días, se mantiene y ha desembocado en una industria de relevancia para muchas economías actuales.

 

Ranking de los mejores blogs de vino de España

¿Sabías que nos hemos convertido en unos de los mejores blogs de vino de España? Según diversos rankings, el blog de Bodegas Comenge es uno de los que más se lee en habla hispana entre los internautas, pero en nuestro país existen multitud de preciado interés para el usuario.

En este post hemos querido reunir aquellos blogs sobre vino que, a nuestro juicio, resultan de gran utilidad o son importantes, bien por su contenido, repercusión, número de lectores o todo lo citado junto.

Colectivo Decantado

En el número uno de este ranking no podíamos dejar de mencionar al video-blog de Colectivo Decantado, en el que Santi Rivas y su equipo publican divertidas y desenfadas ‘instacatas’. Tal ha sido su fama, que han realizado colaboraciones en Televisión y ahora poseen su espacio propio en la web del El País. Si deseas profundizar en el mundo del vino de una manera divertida, con un lenguaje sencillo y elocuente y toques ‘noventeros’, no dejes de visitarlos tanto en Youtube como en Facebook.

Mileurismo Gourmet

Madrileño de origen y gallego de corazón, Mariano Fisac es un apasionado de los vinos que cuenta sus experiencias en el blog Mileurismo Gourmet. Cada año, organiza el ‘ranking de los mejores vinos por menos de 10 euros’, para lo que organiza una cata a ciegas con importantes profesionales del sector. Además, es autor del libro Galicia Entre Copas, una original guía que recorre la comunidad a través de la historia de elaboradores, poniendo en valor también la gastronomía y el patrimonio.

Aprender De Vino

Ricardo Sanchoyarto, Máster en Análisis Sensorial del Vino por la Universidad de la Rioja, firma este blog en el que se pueden leer desde completos sobre zonas vinícolas y técnicas de elaboración, microbiología o historia. Sin duda, todo un referente.

Terroaristas

Muchos años avalan la calidad y la relevancia en la difusión de la cultura del vino de este blog. El sumiller Fernando Mayoral y colaboradores, desde Burgos, ofrecen amplia información sobre actualidad, bodegas, maridajes, historia, arquitectura, armonías, la labor de un sumiller… Abordan cada temática con un discurso sencillo y sin adornos, muy divulgativo.

El Blog De José Peñín

Tampoco podía faltar en este ranking de blogs sobre vino el que escribe una de las personas más influyentes del panorama español y creador de la guía de vinos con más relevancia, Jose Peñín. Algunos de sus posts no están exentos de polémica, pero, desde luego, siempre es interesante leer los contenidos de uno de los decanos de la información vitícola en España.

V de Vendimia

Se trata de un blog asociado a la plataforma Wine is Social, que cuenta con la colaboración de expertos sumilleres como David Seijas o Silvia Culell. Publican artículos sobre zonas, vinos, viajes, gastronomía… Y también realizan listas o rankings interesantes.

Enoarquía

Se trata de una especie de bitácora creado por el llamado ‘Clan Tabernario’, según ellos mismos se presentan, un grupo de amigos a quienes les gusta el vino y que desean compartir sus vivencias a través de este blog. Además de hablar sobre vinos catados, bodegas y eventos, también hay un espacio para experiencias enoturísticas.

Vinos fortificados de Madeira y Marsala

Los vinos fortificados son aquellos a los que se les añade alcohol vínico durante su proceso de elaboración, con el fin de que subir su grado alcohólico y que sean más longevos en el tiempo. Este tipo de vinos surgieron de la necesidad de poder transportarlos en largas travesías en barco, evitando que se estropearan, pues su mayor contenido en alcohol los protege de las posibles alteraciones microbiológicas.

Los vinos encabezados o fortificados más conocidos para nosotros los españoles son los producidos en Jerez y en Oporto, pero también en otras zonas vitícolas como Madeira, Islas Azores, Sicilia o el archipiélago Canario este tipo de vinos son también elaboraciones tradicionales. Como se puede comprobar, todas esas zonas disponen de grandes puertos marítimos o eran zonas de tránsito de mercaderes.

Los vinos de Maderia

La isla portuguesa de Madeira se encuentra a unos 800 km al oeste de Lisboa. Se trata de una isla muy montañosa de suelo volcánico y con una climatología bastante húmeda, por lo que las cepas allí plantadas desarrollan un vigor importante.

El viñedo se encuentra en microfundios, localizado en terrazas o laderas y, debido precisamente a la climatología de veranos húmedos y calurosos e inviernos suaves, las uvas no alcanzan un alto contenido en azúcares y por tanto los vinos resultantes son de baja graduación alcohólica.

Las variedades históricamente más utilizadas son las Malvasías: Boal o Malvasía Cándida. Si bien es cierto, la filoxera también hizo mella en la isla en el siglo XIX, modificando sus cultivos tradicionales.

La particularidad de los vinos fortificados de Maderia es que las uvas se recogen cuando aún están algo verdes, con el fin de preservar acidez. El alcohol vínico se añade durante la fermentación alcohólica, empleando un alcohol neutro de casi 100º, provocando la muerte de las levaduras y parando de este modo la fermentación. De esta forma, el grado alcohólico asciende hasta el 17% Vol, permaneciendo en el vino final parte de los azúcares de la uva que no han llegado a fermentar. A continuación, el vino se cría durante años en barricas de roble, intensificando su marcada personalidad.

Los vinos de Marsala

Los vinos fortificados de la Marsala se elaboran en la zona de Trapani, en la isla italiana de Sicilia. Los mercaderes ingleses fueron, al igual que en el caso de los vinos de Jerez o de Oporto, los responsables de la fama de estos vinos en Europa.

La diferencia en cuanto a la elaboración de los Marsala es el momento de adición del alcohol vínico, que se hace al final del proceso de fermentación alcohólica en vez de al principio. Otra diferencia con respecto a los vinos fortificados de Madeira es que, además, se añade mosto de uva concentrado con la finalidad de conseguir entre 80 y 90 gramos por litro de azúcar residual.

En Marsala también se cría el vino durante años en barricas. En función del tiempo, del grado alcohólico y del contenido de azúcar, se etiquetan en distintas categorías. Además, durante la crianza en barricas de roble se lleva a cabo un sistema de soleras muy parecido al de Jerez, aunque en este caso sin la formación del característico “velo de flor”.

Las variedades de uva clásicas para la elaboración de estos vinos son la Grillo, Inzolia y Catarratto, entre otras. Los Marsala tradicionalmente han sido vinos que se usaban para cocinar, pero su valor gastronómico hace que sean un gran acompañamiento para postres, foie o quesos fuertes.

 

La uva Albillo en la Ribera del Duero

La Denominación de Origen Ribera del Duero es mundialmente conocida por los vinos tintos y, concretamente, por aquellos elaborados con la variedad Tempranillo. Sin embargo, tradicionalmente había muchas más variedades, que en la mayoría de los casos han ido desapareciendo.

Todavía hoy, es posible encontrar majuelos con cepas muy viejas de Garnacha o Valenciana, también conocida como Bobal. Con respecto a las variedades tintas, en la historia reciente de la D.O. Ribera del Duero se apostó por introducir variedades foráneas como la Cabernet Sauvingon, Malbec o Merlot.

Tal y como comentamos en el post sobre los vinos claretes, lo típico no era encontrar viñedos de una sola variedad, como ocurre hoy día, si no pequeñas parcelas en las que las uvas blancas y tintas estaban mezcladas a su libre albedrío.

En concreto, una uva pequeña, dorada y bastante dulce hacía la delicia de los vendimiadores. Y también de los familiares más pequeños de los mismos, pues muchos viticultores y enólogos de la zona recuerdan comer una baya blanca durante su infancia en la Ribera del Duero: el Albillo Mayor.

Sólo para tintos y rosados

Hoy, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero no permite comercializar vinos elaborados con la uva Albillo Mayor con el sello de la D.O. Aunque en los últimos tiempos los blancos de esta variedad están en boca y cada vez hay más bodegas que han decidido sacar al mercado una referencia, éstas salen al mercado como Vino de Mesa o Vino de la Tierra de Castilla y León.

Es cierto que, con la finalidad de adaptarse a los nuevos tiempos y a los gustos del consumidor actual, desde hace tiempo bodegueros han solicitado al Consejo Regulador de la Ribera del Duero que se abra la posibilidad de elaborar y comercializar vinos blancos bajo el amparo de la Denominación de Origen.

No hay más que mirar al exterior – como en Burdeos, Borgoña, Napa Valley, Toscana, Mendoza- para darse cuenta de que en las grandes zonas vitivinícolas del mundo conviven blancos y tintos de calidad.

En Ribera del Duero, sin embargo, y aunque el Albillo Mayor es la variedad autóctona de la zona, se emplea para mezclarlo principalmente con Tempranillo para la elaboración de vinos rosados o para aportar glicerina a los tintos.

Características y homónimos del Albillo

El Albillo Mayor presenta una adaptación muy buena al a climatología y suelos de la Ribera del Duero. Es una uva de pronta maduración y producción media, que ofrece aromas a fruta de hueso – melocotón, albaricoque- y ciertos toques florales. Los vinos blancos 100% Albillo Mayor suelen tener una acidez media y poco color.

Ya en el año 1807, Rojas Clemente definió bastantes homonimias para esta variedad. No es lo mismo el Albillo Mayor de la Ribera del Duero; que el Albillo Real de Cebreros, Madrid o Asturias, el Albillo Criollo de Canarias, el Albillo de Albacete cultivado en la Manchuela o el Albillo de Granada de la Alpujarra.

En Bodegas Comenge queremos reivindicar esta variedad tan de nuestra zona para elaborar vinos blancos y rosados de calidad. Una forma de poner en valor el Albillo y ayudar a posicionar a la Denominación de Origen Ribera del Duero en el mercado internacional, más allá de los excelentes tintos.