Enoturismo en Nochevieja. ¡Empieza el año en La Ribera de Duero!

¿Sin plan para Nochevieja? ¿Aún en busca del lugar perfecto en el que terminar este 2018 y levantarte el primer día de 2019? La Nochevieja es posiblemente una de las mejores ocasiones en las que hacer una escapada corta, pero completa. Resérvate el que será el último fin de semana de este año para practicar unos días enoturismo en la Ribera del Duero, para conocer las bodegas de la zona y celebrar la Nochevieja. Cultura, descanso, vino y gastronomía coronadas por una estupenda fiesta de fin de año.

Una oferta de vino exquisita y uvas, muchas uvas para despedir el año. Puedes estar seguro de que si hay algo que no te faltará en la Ribera del Duero son, precisamente, dos de los productos que no pueden faltar en una noche como esta. Las ofertas temáticas para estos días son muchas.

La práctica del enoturismo durante las últimas horas del año se vuelve especialmente atractiva para quienes buscan una experiencia diferente. Las múltiples ofertas de establecimientos hoteleros, balnearios y bodegas incluyen actividades pensadas para preparar la despedida del año y para recibir el siguiente. Spas, visitas a castillos, rutas gastronómicas, galas y cotillones o cenas para dos… Aranda de Duero, Curiel de Duero, Peñafiel,… todos preparados. Los balnearios y termas, hoteles y bodegas, museos del vino y hasta un tren al que subirse para conocer de cerca las rutas del vino de la Ribera del Duero.

Días intensos de enoturismo

¿Pocos días? Es posible, pero intensos. Terminar el año entre viñas y empezarlo de la misma forma, haciendo enoturismo y realizando por fin, aquella excursión del día anterior brindando con vino por el año recién estrenado. Todo es apetecible y podría ser el primer bocado de otros tantos con los que querrás continuar.

Descubre las innumerables ofertas para hacer enoturismo en la Ribera del Duero. Te costará elegir una, seguro, pero una vez te hayas dejado querer por esta tierra, sus gentes y su gastronomía, no podrás dejar de volver.

Siempre habrá una copa de vino esperándote y una ocasión para volver a practicar enoturismo en la Ribera del Duero… y si tras la Nochevieja ves que no puedes esperar a tu próxima escapada, no te preocupes, el día de Reyes esta cerca, ¿has pensado ya en qué les vas a pedir? ¿Más enoturismo, tal vez?

Museos del Vino en España

España es un país vitivinícola, a pesar de que debido a las cifras del consumo per cápita anual no lo parezca. La cultura del vino se respira en prácticamente todas las provincias de nuestro país, en muchas de ellas también se muestra con orgullo la tradición de este cultivo en diversas exposiciones y museos.

Si eres un auténtico ‘wine-lover’, no debes dejar de visitar algunos museos durante los viajes, así podrás empaparte de la cultura y la importancia que el vino ha tenido en la historia de los pueblos.

En la web de la Asociación de Museos del Vino de España es posible encontrar información de los centros abiertos acogidos a la misma, pero hay muchos más.

En Castilla y León tenemos la suerte de contar con numerosos museos dedicados a la cultura del vino: El Museo Provincial del Vino de Peñafiel, el Museo del Vino de Aranda de Duero, El Aula de Interpretación del Vino de Mucientes, El Museo del Vino Pagos del Rey… Y otros menos conocidos, pero igualmente interesantes, como el Museo del Vino de León, el Centro de interpretación de la Vid y el Vino de Camponaraya (Ponferrada) o el Museo Enológico de Alcubilla (Soria).

Museo Provincial del Vino de Peñafiel

En el corazón vallisoletano de la Denominación de Origen Ribera del Duero, en la localidad de Peñafiel, se erige un Castillo de suma importancia para la provincia y declarado Monumento Histórico Nacional en 1917, que alberga el Museo Provincial del Vino desde 1999.

En él es posible hacer un recorrido por las Denominaciones de Origen que lindan con la provincia de Valladolid, además de conocer las variedades de uva más representativas, oficios tradicionales vinculados con el vino, como el de tonelero, y una serie de aromas para que el visitante aprenda a identificar descriptores. Existe un ticket conjunto para visitar el Castillo y el Museo.

Museo Pagos del Rey

Ubicado en la localidad zamorana de Morales de Toro, en la Denominación de Origen Toro, este museo es muy atractivo para el visitante no solo por su exposición, sino también por la programación anual. El Museo del Vino Pagos del Rey oferta actividades para niños, conciertos de todo tipo de música, talleres (sobre todo en vendimia), charlas y conferencias… Además, la entrada normal incluye degustación de vino y tapa.

Museo del Vino Dinastía Vivanco

Está considerado uno de los mejores museos del vino del mundo, no obstante, tienen una extensión de 4.000 metros cuadrados, en los que es posible hacer un buen recorrido por la historia del vino en el mundo, aprender sobre viticultura, 220 tipos de uva, técnicas empleadas… Dispone de una sala de exposiciones temporal.

Castillo de Peralada

Simplemente el edificio, merece una visita. Se trata de un conjunto artístico construido en el siglo XIV por los vizcondes de Rocabertí, aunque ha sufrido diversas modificaciones, es muy recomendable visitar sus jardines y el claustro. El antiguo lagar acoge el Museo del Vino en si mismo, donde es posible descubrir casi mil objetos relacionados con el vino, datados incluso desde el siglo S. XIV.

Esto son solo algunos de los ejemplos de Museo del Vino que, a nuestro juicio, son realmente interesantes para conocer la historia y cultura de nuestro país.

Ruta de los castillos de la Ribera del Duero

Castillo Curiel

Castillo Curiel

Los 115 km que ocupa la franja de la Ribera del Duero de este a oeste dan para mucho: no solo por la importancia de sus vinos, sino también por su historia y su cultura. El segundo río más largo de España va dejando, desde su nacimiento en los Picos de Urbión (Soria) hasta su desembocadura en Oporto, un vestigio cultural digno de mención… Nos adentramos en una ruta que te hará viajar por el tiempo hasta la Edad Media, visitando tres de las cuatro provincias castellanoleonesas (Soria, Burgos, Segovia y Valladolid) que el curso de nuestro majestuoso río atraviesa: bienvenidos a la Ruta de los Castillos de la Ribera del Duero, una ruta dentro de la Ruta del Vino Ribera del Duero.

Ya desde el Neolítico las poblaciones construyen fortificaciones con el objetivo de defenderse, fortificaciones que van evolucionando, tanto en estructura como en materiales, hasta la Edad Media, época de máximo esplendor de los castillos, cumpliendo no solo propósitos militares sino que también servían de residencia a la nobleza o a los propios reyes. Su función les lleva a ubicarse en lugares estratégicos como puntos elevados y puntos próximos a un curso de agua para su abastecimiento pero, con el ocaso del feudalismo a finales del siglo XVI, van siendo abandonados y sustituidos por mansiones palaciegas en la corte, quedando obsoletos en su función militar y perdiendo todo su interés hasta la actual ruina de su mayoría.

Nuestra Ruta de los Castillos formó parte del eje fronterizo del Duero entre los reinos cristianos y musulmanes durante la Reconquista. Empezaremos nuestro recorrido en tierras sorianas, adentrándonos después, siguiendo el curso del río, en el castillo de Peñaranda de Duero (Burgos) hasta llegar hasta la provincia de Valladolid, donde visitaremos los de Peñafiel y Curiel.

SAN ESTEBAN DE GORMAZ (Soria)

Esta población soriana, símbolo de la arquitectura románica en la Ribera del Duero, duerme bajo los pies de los restos de un castillo que se construyó en el siglo X y que, tras cambiar de manos continuamente y ser controlado por los cristianos en el siglo XI, no se ha recuperado desde la invasión francesa de 1808. Su situación estratégica en la cima de un cerro permitía el control del paso sobre el puente que salvaba (y salva) el río Duero. A pesar de su estado ruinoso, el castillo de San Esteban de Gormaz tiene una importancia relevante, conservándose en la actualidad una parte de su muralla, otros restos de muros y un aljibe.

El castillo de San Esteban de Gormaz fue declarado “monumento” en 1949 y el acceso es libre.

PEÑARANDA DE DUERO (Burgos)

Este encantador pueblo medieval ribereño, a solo 15 km de Aranda de Duero, descansa bajo los pies del castillo roquero más importante y espectacular (junto con el de Frías) de la provincia de Burgos. Como venimos diciendo sobre este tipo de fortificaciones, se empezó a construir por motivos militares con el objetivo primero de frenar el avance árabe en el siglo XI, pero es en el siglo XV cuando el primer Conde de Miranda lo conserva y le confiere la mayor parte de su aspecto actual.

Se trata de una fortaleza robusta y sobria, siendo uno de los elementos más llamativos del castillo su “torre del homenaje”, por sus dimensiones y por su buen estado de conservación. En el interior de esta torre se encuentra un Centro de Interpretación, que ofrece visitas guiadas para conocer en profundidad su leyenda. El acceso al resto del castillo es libre y su mirador permite contemplar unas vistas espectaculares alcanzando incluso a diferenciar el Sistema Central. Ha sido escenario de películas y se han llegado incluso a celebrar eventos como bodas civiles.

El castillo de Peñaranda de Duero fue declarado “monumento histórico – artístico” en 1931.

Su aspecto desafiante vislumbra su pasado glorioso y su apariencia de navío lo asemeja, y no es casualidad, a otro de los castillos del que hablaremos a continuación, ¿lo adivináis?.

 

PEÑAFIEL (Valladolid)

La villa de Peñafiel se avista desde lejos gracias a la presencia de su imponente y regio protagonista: el castillo. Sede del Museo Provincial del Vino de Valladolid desde 1.999 y uno de los emblemas del enoturismo en la Ruta del Vino Ribera del Duero, podrás bucear por el maravilloso mundo del vino a través de su historia y su cultura recorriendo el interior de este edificio, que comenzó a levantarse en el siglo IX y que fue declarado Monumento Nacional en 1917.

El aspecto actual del Castillo de Peñafiel es fruto de las diversas intervenciones que han ido produciéndose a lo largo de los siglos, aunque su aspecto actual se debe a Don Pedro Téllez, que lo levantó en el siglo XV.

Su singular arquitectura se adapta a la configuración del cerro peñafielense a lo largo de más de 210 metros de longitud y 33 metros de anchura, confiriéndole el aspecto de un gigantesco navío (efecto que se acentúa los días de niebla), siendo conocido como “El Buque de Castilla” (¿os acordáis de su semejanza morfológica con el castillo de Peñaranda? Pues es que el castillo de Peñaranda de Duero está diseñado según los cánones de diseño del castillo de Peñafiel…).

El acceso está restringido al horario de visitas.

CURIEL (Valladolid)

Solamente cuatro kilómetros separan Curiel de Duero de Peñafiel, y es que, como cuenta la leyenda, había un gigante que ponía un pie en el castillo de Curiel y otro en el de Peñafiel para beber agua del Duero.

Esta pequeña población vallisoletana, perteneciente al valle del Cuco, tuvo dos castillos en la Edad Media. Uno de ellos, el que perdura actualmente, es el castillo – fortaleza situado en lo alto de un roquedo, llamado también de Doña Berenguela (primogénita de Alfonso VIII de Castilla y Señora de Curiel).

Convertido en un hotel restaurante, el castillo de Curiel es el más antiguo de Valladolid y también el punto habitado más alto de la provincia. Fue propiedad de siete reyes castellanos y entre sus anécdotas se cuenta que en la fortaleza estuvo preso Diego de Castilla y Sandoval durante 54 años, siendo uno de los cautiverios más largos de la historia de España

Aunque hay muchos otros castillos en la Ribera del Duero, su estado es bastante ruinoso. No obstante no queremos dejar de mencionarlos….

LANGA DE DUERO (Burgos)

Construido en los siglos XIV o XV, la leyenda cuenta que el Duque de Medina-Sidonia (hermanastro de la reina Leonor de Castilla) estuvo preso en su torre, logrando escapar gracias a una cuerda proporcionada por los mismos vecinos. Es conocido por sus paisanos como “El Cubo” y los mismísimos Reyes Católicos se alojaron en este castillo en 1506. La única parte del castillo que se conserva intacta es su torre.

El acceso es libre y fue declarado “monumento” en 1949.

CASTILLEJO DE ROBLEDO (Soria)

Su castillo fue levantado por la Orden del Temple en el siglo XII sobre una fortificación musulmana anterior. Fue declarado “monumento” en 1949 y su estado es de casi ruina. El acceso es libre.

HAZA

El municipio de Haza es uno de los “balcones” de la Ribera del Duero por excelencia, con extraordinarias vistas a la vega del río Riaza. De su castillo del siglo X sólo se conserva, a duras penas, su torre del homenaje y un enorme pozo, aunque se está intentado restaurar.

Fue declarado “bien de interés cultural” en 1949 y su acceso es libre.

En definitiva, estas construcciones han sido elementos vitales en la consolidación del territorio castellanoleonés, en la defensa de sus poblaciones y en la ostentación de poder y riqueza, dejando joyas históricas y arquitectónicas como las que hemos relatado. ¡Que disfrutes de la Ruta de los Castillos de la Ruta del Vino Ribera del Duero!

Si quieres completar tu viaje por la Ruta del Vino visitando alguna bodega ribereña, puedes escogerla aquí.

Y si prefieres viajar a tu aire, puedes descargarte la aplicación inteligente (llamada Inventrip) de la Ruta del Vino Ribera del Duero, que irá guiándote por tu aventura en nuestra maravillosa tierra.

¡Te esperamos!

 

Enoturismo en el puente de diciembre, ¡estás a tiempo!

A escasos días para terminar el que es el penúltimo mes del año, ¿quién no ha pensado ya en el larguísimo puente de diciembre? No debe de ser casualidad de que el último mes del año, cuente entre sus primeros días, con festivos que nos ofrezcan la posibilidad de descansar o, mejor aún, de prepararnos para el temido ajetreo que llegará dos semanas más tarde. No es casualidad tampoco, que las ofertas con escapadas y rutas del vino o de alternativas para hacer enoturismo, acaparen la atención de quienes esperan con ganas esos próximos días de descanso.

Son muchas las razones por las que dedicar estos días del puente de diciembre a practicar enoturismo, conocer las rutas del vino que tengamos pendientes o viajar hasta cualquier región con denominación de origen propia y vinos exquisitos. ¿No has pensado que tal vez podrías aprovechar estos días de descanso y enoturismo para resolver otras tantas cuestiones que después se te echarán encima? Te damos algunas ideas para aprovechar completamente tu escapada enoturística durante el próximo puente de diciembre.

4 ideas para hacer enoturismo y aprovechar al máximo el puente de diciembre:

1. Mira las ofertas de viajes para hacer enoturismo. ¡Estás a tiempo! Busca viajes de última hora, reserva tu excursión y visita las bodegas. Llegan las Navidades y con ellas, las mejores promociones de vino.

2. Si decides practicar enoturismo durante el puente, aprovecha para ir a alguna de las provincias que aún no conozcas. Una vez allí, no olvides que en breve tendrás reuniones sociales y familiares, y que el vino no puede faltar durante las comidas o las cenas de esos días señalados. Disfruta de los productos de la tierra a la que vayas, prueba sus vinos y prepárate para llevarte unas cuantas botellas para no tener que preocuparte después de comprar vino y el resto de bebidas.

 

 

3. Compra el vino durante tu viaje de enoturismo y pide que te lo envíen a casa. Mejor hacer estos recados con antelación y, dadas las fechas, estarás a tiempo. No tienes por qué volver cargado a casa. Puedes comprar el vino y te lo enviarán a casa. Lo agradecerás llegado el momento.

4. Si lo que te preocupa es ese evento social o esa cena de empresa con la que celebrar las Navidades, ¿por qué no acercarte hasta una localidad cercana, a alguna de sus bodegas y disfrutar entre todos de un evento gastronómico? Aprovecha el puente para vivir en primera persona esa escapada enoturística con la que celebrar el final del año.

¡Habrás descansado y listo para empezar el año brindando con vino!

5 razones para regalar enoturismo

¿Eres de los que ya se ha dado cuenta de que las Navidades están a la vuelta de la esquina? ¿Eres, tal vez, de los que año tras año no sabe qué regalar a esa persona con la que es tan difícil acertar? ¿Se te ha ocurrido pensar en la posibilidad de regalar enoturismo? Te damos unas cuantas razones para hacerlo, porque regalar enoturismo es una forma maravillosa de conseguir que alguien a quien tú quieres empiece el año rodeado de felicidad y de todos esos placeres que van, irremediablemente, asociados al vino, a su cultura y a su forma de vida.

Son pocas las razones que necesitan los amantes del vino para convencerles de que se apunten a una escapada enoturística y, menos aún, las que necesitan para convencerles de lo saludables y divertidas que son estas experiencias. En cualquier caso, en esta ocasión os damos alguna más que reforzarán la tan acertada decisión de regalar enoturismo a vuestros seres queridos estas Navidades o en cualquier otro momento del año.

1.     Descanso y aire puro en la Ribera del Duero, sin duda una región que no puedes dejar de visitar. ¿Sabes de alguien que aun no haya visitado alguna de sus bodegas, se haya acercado hasta cualquiera de sus castillos medievales o no sepa todavía lo que es disfrutar de un buen asado de lechazo acompañado de vino de la Ribera del Duero? Sus paisajes, su aire puro y sus tesoros arquitectónicos llaman a visitantes, pero su gastronomía y su vino son los que los mantienen allí, al calor de la hoguera en estos días fríos de invierno.

2.   Hacer enoturismo es contribuir al desarrollo rural. El vino y toda su industria han contribuido al desarrollo de muchas zonas rurales. Muchas de las poblaciones han encontrado en la industria del vino la forma de crear riqueza y han convertido a su producto estrella en la excusa perfecta para mostrar al resto del mundo otras de las tantas maravillas entre las que éste nace, crece y se desarrolla para poder terminar después en el paladar de sus visitantes. Si regalas una escapada enoturística, estarás contribuyendo al enriquecimiento personal no solo de aquel a quien regalas, sino al de la región a la que has decidido enviar al receptor de tu estupendo regalo.

 3.     Regalar enoturismo es regalar momentos de felicidad, y lo es porque favorece la tranquilidad y hace que desaparezca el estrés; lo es porque tu estado de ánimo se vuelve contagioso y consigues trasladar la alegría del momento a quien te acompaña; lo es porque el consumo moderado de vino genera endorfinas o esos neurotransmisores que se encargan de hacernos sentir bienestar y felicidad. ¿Cuál es el objetivo con el que regalamos? ¿No buscamos la alegría y la felicidad ajena?

 4.     El enoturismo es sinónimo de encanto y el encanto es sinónimo de elegancia, una elegancia capaz de adaptarse a cada presupuesto y hacerlo a través de una oferta que puede responder a las más diversas necesidades. Puedes regalar enoturismo en primavera, verano, otoño o invierno, siempre estará ahí, cada estación tiene sus particularidades, su paisaje, sus productos de temporada, su vino para la ocasión.

5.        Enoturismo y deporte, el binomio mejor pensado. ¿Qué te pide el cuerpo después de un largo paseo, de la práctica del senderismo o de una vuelta a caballo? Si te gusta el vino, ya tienes la respuesta.

¿Has decidido ya cuál de estas razones para regalar enoturismo conseguirá que el complicado receptor de tu regalo deje de serlo? ¿Cuál es la que posiblemente le convierta en el más ferviente seguidor de las rutas del vino y en un enoturista incondicional?

Practicar enoturismo en invierno, vino y gastronomía al calor de una chimenea

Durante los meses de frío no hay por qué quedarse en casa. Es cierto que las bajas temperaturas piden, a menudo, manta, sofá, chimenea, charla y vino, pero… ¿por qué no experimentar esa misma sensación a unos cuantos kilómetros de casa cerca de alguna de las bodegas más especiales de la Ribera del Duero? ¿Por qué no hacer enoturismo este invierno y hacerlo con un objetivo diferente al de los meses de verano? ¿Por qué no pasar unos días en alguna de las casas rurales de la zona, degustar la gastronomía de temporada y comprar buen vino que beber en casa más adelante?

Ruta del vino de la Ribera del Duero

Las escapadas de este tipo, igualmente atractivas y tal vez más sugerentes, forman parte de la oferta de muchos de los establecimientos de la Ruta del vino de la Ribera del Duero. Hace frío y precisamente por eso, las actividades relacionadas con el vino pasan por una continua reinvención y se salen de la rutina para poder ofrecer a quienes están dispuestos a acercarse hasta allí, nuevas propuestas para escapar del frío. Comida castellana caliente y vino de la Ribera del Duero; catas y degustaciones tras la visita a museos y exposiciones. Olor a leña y a brasa, cordero lechal y, sobre todo, vino tinto, denso y con cuerpo.

Para los que siempre han querido hacer un curso de cata de vino, quizás sea el momento de apuntarse a alguno de los muchos cursos que se organizan los fines de semana en pueblos de la Ruta del vino de la Ribera del Duero. En la provincia de Valladolid: Valbuena de Duero, Peñafiel, Quintanilla de Onésimo o Curiel de Duero; y en la provincia de Burgos: Aranda de Duero. Todas cuentan con una extensa oferta de cursos de cata de vino y maridajes que, lejos de dejar indiferente, despiertan paladares y bolsillos. Después de una escapada de fin de semana como esta, será difícil no comprar vino o no volver a casa con el maletero repleto de manjares de la zona.

Y, ¿qué tal si reúnes a un grupo de amigos y os vais a descubrir las bodegas, vinos, viñedos y gastronomía de la región? Las ofertas de este tipo son numerosas; para parejas, grupos o en solitario. A punto de estrenar el mes de noviembre y tras él, algunos a los que seguirán las fiestas navideñas, el invierno invita más que nunca a salir de la rutina, conocer y viajar, divertirse y calmar la mente. Respira y sal a descubrir todos esos milagros de la tierra que pone a tu disposición. Después, en casa, recuerda: siempre podrás volver a comprar ese vino por Internet, el que tanto te gustó porque, de llevártelo ya se encargan las bodegas y tiendas que visitaste… Mejor imposible.

Practica enoturismo, elige tus vinos y cómpralos por Internet

La oferta cultural, gastronómica y de ocio que rodea al mundo del vino es inmensa. Un acercamiento al sector del vino puede ser algo sencillo e interesante a lo que dedicar un rato de cualquier día de la semana, como toda una intensa y profunda experiencia vacacional. En ambos casos, el resultado y el objetivo es el mismo: comprar vino y probar nuevas variedades que disfrutar después en una buena mesa y con una buena compañía.

Si la opción escogida es la segunda, ¿por qué no planear un viaje o una escapada para practicar el enoturismo, acercarnos hasta alguna de las múltiples regiones de España y disfrutar de todo lo que ésta nos ofrece? Cultura del vino, paisaje del vino, arquitectura del vino, gastronomía, gentes, tiendas de vino y bodegas. Todo ello es sinónimo de turismo de calidad y de enriquecimiento cultural. Todo ello nos acerca y nos cultiva y después, con más conocimiento, ya en casa, ¿por qué no poner la guinda a nuestra escapada enoturística y comprar alguno de esos vinos por Internet?

Primero me empapo de cultura y luego voy al producto exacto, deseado, a por el vino buscado y hasta ahora desconocido. Completo mi escapada desde casa. Internet me lo permite y afortunadamente, la mayoría de las bodegas, tiendas de vino, vinotecas y establecimientos instalados y creados alrededor de miles de rutas de enoturismo, también.

Raro es el comercio, la bodega o la tienda de vino que no cuente con un escaparate online, con una oferta de vino por Internet que llevar a sus clientes,… a unos clientes que se reparten por todo el mundo y que gracias a las nuevas tecnologías, al comercio online y a toda la infraestructura vinícola necesaria, pueden comprar vino por Internet sin necesidad de desplazarse hasta la otra punta del planeta.

Nuestros viñedos cerca

Nosotros, sin embargo, lo tenemos cerca. Nuestro vino, esos viñedos y bodegas que decoran buena parte de nuestra geografía y nos invitan a visitarlos, probarlos y vivirlos para, después, ligeros de equipaje, volver a casa y sentarnos a elegir esa tienda de vino online de días anteriores. ¡Un lujo!

Merece la pena escoger entre miles de ideas, de propuestas y de escapadas que la industria del vino y del enoturismo pone a nuestro alcance. Galicia, Catalauña, La Rioja, Navarra, Andalucía, Murcia, Castilla La Mancha o Castilla León y su denominación Ribera de Duero. Hospédate en un castillo, conoce su arquitectura y prueba su gastronomía. Más adelante, en casa, encarga y compra por Internet cualquiera de sus vinos con cuerpo, ligeros, afrutados, sedosos… cualquiera, el que más te haya gustado y disfrútalo preparando la que será tu siguiente ruta del vino por España.

Enoturismo desde el sofá, visitar bodegas y comprar vino: todo a un clic

Aunque es cierto que el tiempo es el mejor aliado para ponernos en marcha y aventurarnos a descubrir nuevas rutas del vino en las que probar y disfrutar del lugar y de su gastronomía, Internet se ha convertido en el mejor amigo de aquellos amantes del vino dispuestos a practicar enoturismo solo bajo óptimas condiciones climatológicas.

Hay quienes lejos de levantarse del sofá y ponerse en marcha, prefieren dejar su aventura para más adelante y, tablet, portátil o móvil en mano, descubrir desde el sillón, cuáles serán sus próximos destinos y cuáles las bodegas cuyos escaparates digitales les permitirán comprar vino por Internet y disfrutarlo en casa hasta su próxima excursión.

Esperamos que la información que facilitamos a continuación sirva de ayuda y entretenimiento a aquellos que, de momento, han optado por ese ‘enoturismo de sofá’ hasta que el sol brille y las temperaturas acompañen allá dónde tengan pensado dedicarle un fin de semana al vino y a la gastronomía del lugar.

Saber más acerca de la Ribera del Duero

La Ribera del Duero es una de las denominaciones de origen con más presencia en Internet. Sus bodegas, repartidas por toda la región, cuentan en su mayoría con tienda online o forman parte de la oferta de portales dedicados al enoturismo en Castilla y León. La Junta de Castilla y León cuenta en su web con información tan interesante como completa sobre gastronomía, rutas del vino y en concreto sobre rutas enogastronómicas en la Denominación de Origen Ribera del Duero. También debes visitar el sitio web del Consorcio “Ruta del Vino Ribera del Duero” que es el organismo encargado de la promoción del enoturismo de la Ribera del Duero.

Pero quien desee conocer en exclusiva la mencionada Denominación de Origen puede, igualmente, darse una vuelta sin moverse del sofá por el portal riberadelduero.es y echar un vistazo a las últimas noticias sobre el sector. Bodegas como Comenge, cuentan con una tienda online en la que comprar vino por Internet. En su tienda online encontrarás toda una serie de productos destacados que agradecerás tener en casa en esos días de lluvia y frío en los que te apetece, sobre todo, disfrutar de tu sofá. Todo a un clic. Tiendas de vino, rutas de enoturismo, noticias con las últimas novedades sobre el sector y, cómo no, lecturas.

Si eres de los que además te gusta leer y hacerlo sobre vino, viñedos, cultura del vino, excursiones… y quieres saber más, ¿qué tal un libro sobre la Ribera del Duero? La casa del libro tiene entre su oferta, uno dedicado en exclusiva a esta denominación de origen: Ribera del Duero: vinos y bodegas, de Fernando García del Río; doscientas páginas que devorar en una tarde, doscientas páginas para preparar tu siguiente compra de vino por Internet y tu siguiente ruta del vino por la que es, una de las mejores ofertas turísticas de nuestro país.

Enoturismo en Croacia, un destino fascinante

¿Eres de los que ha preferido dejarse las vacaciones más largas del año para el final del verano? O incluso, ¿para el comienzo del otoño? ¿Estás buscando un lugar fascinante y desconocido en el que aprovechar esos días de descanso para probar nuevos vinos y hacer enoturismo? ¿Quieres conocer rutas del vino sorprendentes?

En esta ocasión será Croacia quien nos muestre cómo este país del Adriático es un destino fascinante no sólo por sus costas, sino por su gastronomía y más concretamente, por sus vinos. Nos adentraremos hoy en algunas de sus rutas del vino, cada vez más populares entre los amantes de esta cultura milenaria y del enoturismo. Descubriremos algunas de las características más importantes del enoturismo en un país del que se suele hablar más por sus maravillas geográficas, que por sus tesoros gastronómicos y vinícolas.

A quienes no están aún familiarizados la cultura de Croacia, les sorprenderá saber que se trata de un país que dedica grandes espacios al cultivo de la viña; un país con una gran cantidad de variedades de vino y por lo tanto, con bellísimas rutas y caminos que se pierden entre paisajes cubiertos de viñedos que guían al viajero a través de una aventura en la que la práctica del enoturismo resulta siempre fascinante.

Enoturismo por regiones

Las regiones continental y costera de Croacia cuentan con rutas del vino que ofrecen al transeúnte, por sus características orográficas, climáticas y geológicas, una variedad de vino diferente. Mientras en la región costera, los protagonistas son entre otros, los vinos blancos como el Moscatel Blanco de Momiano o la Malvasía Istriana, la región continental cuenta con otro de los vinos blancos más famosos del país: el elaborado con la uva Moslavac.

Sin embargo, hablar del vino croata y de las rutas enoturísticas de aquel país, significa hacerlo también de sus vinos tintos como los elaborados con Teran, Terrano, Cabernet Sauvignon y Merlot.

Su clima mediterráneo y su temperatura suave y agradable convierten a Dalmacia, en la costa croata, en el lugar ideal para la maduración de una uva mimada por la brisa marina. Pero entre las principales rutas del vino que han convertido a este país del Adriático en importante receptor de quienes viajan hasta allí para descubrir un enoturismo envuelto en una cultura diferente, se encuentran las rutas del vino de Istria, Eslavonia y la de la región de Zagreb.

Istria, localidad que limita con Eslovenia e Italia es, la región de la Malvasía. Posee un encanto medieval que cautiva a viajeros que llegan de múltiples que rincones del mundo y que acuden hasta allí en busca de una gastronomía rica en experiencias sensoriales a la que acompañan vinos producidos en pequeñas bodegas de la zona. Trufas, aceite y vino son así, algunos de los productos más destacados.

Eslavonia, al este del país, y sus bodegas más tradicionales ha contribuido al renacer de sus vinos y, Zagreb, salpicada de bodegas familiares y apasionada del vino, contagia a sus visitantes y les anima a descubrir la riqueza de una tierra que celebra con especial pasión la vendimia durante el mes de noviembre.

En este sentido y para aquellos, aun por organizar un viaje con fines enoturísticos, comentarles que el 11 de noviembre Croacia acoge la fiesta de San Martín, fiesta del vino en la que los principales productores y viticultores esperan con ganas la transformación del mosto en vino.

Este próximo mes de noviembre, ya a la vuelta de la esquina, podría convertirse en un espectáculo; todo un espectáculo del vino del que disfrutar en tierra croata.

Enoturismo en la ciudad de Burdeos, el mejor punto de partida

Francia es uno de esos países de mención obligada cuando se habla de vino, de su industria y de enoturismo; hablar de Francia, uno de nuestros países vecinos, pasa inevitablemente, por hacerlo de Burdeos. Las rutas del vino que pueblan el país galo son innumerables. La riqueza vinícola y gastronómica, sus incontables paisajes, monumentos y, en definitiva, su patrimonio histórico es tal, que empezaremos por la internacionalmente conocida ciudad de Burdeos.

Pero practicar enoturismo en esta región, pasa por organizar lo que puede ser un gran viaje con tiempo, dedicación y meticulosidad. La enorme extensión de sus viñedos obliga, para empezar, a escoger entre alguna de sus seis rutas del vino de las que, solamente, la ciudad de Burdeos, es en sí misma ruta enoturística y punto de partida desde el que lanzarse a la aventura francesa del vino.

Burdeos, el que puede ser ese punto de partida desde el que organizar el resto del viaje, se convierte hoy en nuestra protagonista. La primera visita que todo amante del enoturismo debe hacer aquí es la correspondiente a la Ciudad del Vino, La Cité du Vin como dicen los franceses, una oda al vino y a su patrimonio cultural.

La Ciudad del Vino de Burdeos es un espectáculo repartido a lo largo de 13.350 metros cuadrados en el que habitan 19 módulos temáticos a los que poder acercarse en ocho idiomas diferentes. Una experiencia enoturística en la que sumergirse durante más de diez horas, dirigida y guiada por unos cien expertos en la materia. Toda una dimensión patrimonial y universal del vino en su máximo esplendor que no hace más que abrir el apetito a todo lo que venga después.

Se anuncia más adelante una visita por su casco histórico, Patrimonio Mundial de la Unesco desde el año 2007; la coherencia urbanística y arquitectónica que ha sabido mantenerse durante siglos hasta conseguir que cientos de los edificios que la habitan hayan sido considerados monumentos históricos y hasta convertirse en parada indispensable del Camino de Santiago.

Más enoturismo

Quizás, solo quizás después de haber disfrutado de tan completa visita, de tan extensa oferta vinícola y gastronómica y de un ambiente en el que armonizan y conviven a la perfección los muros más antiguos con las más modernas técnicas vitivinícolas, podemos empezar a pensar en nuestro siguiente paso. A partir de aquí, Médoc, Sauternes y Graves, Saint-Emilion Blaye y Bourg, Burdeos y Entre-deux-Mers, son solo algunas de las posibilidades.

Visitas a los Chateaux y jornadas temáticas; catas y circuitos que recorren muchos de los viñedos que pueblan la región, transportes de lo más diverso en los que desplazarse por la zona, ocupan y completan una rica oferta enoturística, pensada tanto para sorprender a los neófitos, como a los más expertos amantes del enoturismo.