,

Evento maridado en Bodegas Comenge

enoturismo

Bodegas Comenge luce de una forma especial en primavera. El suelo de nuestros viñedos se pinta de cubierta vegetal natural, repleta de amapolas, plantas aromáticas y florecillas de todos los colores que ayudan a mantener un suelo vivo y a favorecer la biodiversidad del entorno.

Nuestros caballos están sueltos por el jardín (son las segadoras de césped ecológicas) y las ocas del estanque están más alteradas que de costumbre. ¡Una época fantástica para venir a visitarnos!

Por ello el día 21 de mayo hemos organizado un evento muy especial, para que decenas de amigos de la zona vengan a vernos y disfruten de un día de aprendizaje vinícola y disfrute gastronómico.

En esta ocasión colaboramos con el equipo de la Guía Paladar y Tomar quienes nos traerán los mejores productos: embutido, queso y empanada de conejo escabechado (típica de Matapozuelos, Valladolid); esparrárragos frescos de Tudela de Duero regados con aceite de oliva virgen extra; pinchos de lechazo churro al estilo de Traspinedo y mantecados al verdejo elaborados en el obrador La Giralda de Castilla todo ello acompañado de los vinos de Bodegas Comenge. Además, para terminar también habrá la posibilidad de probar la ginebra Premium de 987 o, quién sabe, degustar algún cóctel elaborado con vino… ¡Todo depende de la imaginación!

Como hemos comentado al comenzar este post, la primavera es  una época mágica en Bodegas Comenge y en general en toda la región, pues el campo nos ofrece diversos productos de temporada dignos de conocer y repetir. Uno de ellos es el espárrago de Tudela de Duero, que el año pasado consiguió la Marca de Garantía. Tendremos el placer de degustar los espárragos blancos de uno de los productores acogidos al marchamo, los de Espárragos Belloso. De esta localidad también probaremos el queso de un productor artesano con una larga trayectoria, Tudesan.

¿Quién no ha escuchado hablar de los pinchos de lechazo? Probablemente si nos estás leyendo desde fuera de Valladolid sea así, por ello te animamos a que también te unas a este evento maridado y te deleites con una de las preparaciones de la provincia más exitosas (con razón).

Matapozuelos es otra de esas villas que merece la pena visitar sólo para conocer su gastronomía. De aquí probaremos empanada de conejo, una carne que se toma muy habitualmente en la localidad en diferentes versiones, y los mantecados elaborados con vino verdejo.

Visita y menú castellano

Por supuesto el evento comenzará a las 12.30 horas con una visita a Bodegas Comenge para que los asistentes conozcan de primera mano cómo elaboramos nuestros vinos y la filosofía de nuestra bodega, basada en trasladar nuestro paisaje a una copa de vino. Un entorno único entre el Castillo de Curiel y el Castillo de Peñafiel.

El precio del evento es de 45 euros y 5 euros más si prefieres a acudir en autocar desde Valladolid o Tudela de Duero. Las entradas se pueden adquirir en los puntos de venta habituales de la Guía Paladar y Tomar.  Un evento entre amigos prólogo a los actos de enoturismo que tenemos previstos para el mes de junio. ¿Te animas?

18156399_774635806038812_3944726592327759511_o

 

 

 

Armonías entre vino y gastronomía

quesos_comenge

Una de las labores más importantes de un sumiller en un restaurante es aconsejar al comensal los vino que mejor acompañarán los platos que va a tomar, teniendo en cuenta muchos factores, como los gustos del consumidor, su disposición a probar novedades, el precio, etc

Hace años que quedó claro que eso de que el vino blanco va bien con pescado y el tinto con la carne no vale. Existen multitud de elaboraciones, variedades, estilos y tipos de vinos que han demostrado que esa máxima pasó a mejor vida.

Pero, ¿de dónde viene la inquietud de maridar?, ¿de escoger el mejor vino para acompañar una comida? Hace pocas décadas el vino se consideraba una parte más de la alimentación, un ingrediente adicional que formaba parte de la alimentación diaria sin prestar atención a si iba bien o no con una determinada comida.

Tipos de maridajes

Los primeros maridajes eran los maridajes, podríamos decir, por cercanía. El vino y la gastronomía no dejan de ser partes fundamentales de la cultura e historia de un grupo social, por lo que su combinación es tan antigua como lo es la materia prima.

Esos primeros maridajes tienen como fundamento precisamente la tradición y la geografía, la lógica. Un método que aún se usa. Por ejemplo, un tinto de Ribera del Duero con lechazo asado, jamón ibérico con fino o manzanilla o vinos blancos jóvenes para acompañar mariscos y pescados. Esta armonía entre recetas tradicionales y vinos locales siempre estará en la palestra y, probablemente, sea  una apuesta segura.

Otro de los métodos para maridar vino y comida es el llamado ‘maridaje por afinidad’, es decir, unir bebida y gastronomía que comparten similares características. Por ejemplo, tomar un vino dulce con un postre o una carne con salsa con un vino tinto potente con un tanino presente o un plato muy especiado con un vino muy aromático con recuerdos a especias. En muchas ocasiones el razonamiento del porqué de estas armonías funcionan es que “siempre se ha hecho así” o porque tienen gustos similares. Es un acierto, sin duda, pero como arriesgado, ¿no creéis?

El siguiente tipo de maridaje es el llamado por contraste. Sin duda el más arriesgado pero quizás también el más interesante. Estas armonías crean una sensación de ‘enfrentamiento’ positivo, una experiencia gastronómica, como el ying y el yang, como un puzzle. Por ejemplo un vino blanco con cuerpo irá estupendamente con un jamón ibérico, pues la acidez limpiará la grasilla de las papilas gustativas y favorecerá el deseo de seguir comiendo y bebiendo.

La cocina molecular, por su parte, ha revolucionado las teorías del maridaje. Pero eso se lo dejamos a los expertos.

Ahora queremos exponer algunos aspectos a tener en cuenta en el momento de acompañar un plato con los vinos. Por un lado, cuántos vinos se van a tomar a lo largo de una comida, en un menú degustación normalmente se acompaña cada plato con un vino; pero es muy habitual tomar un solo vino a lo largo de toda la comida, por lo que éste deberá ser más versátil. No hay que perder de vista cómo están cocinados ciertos alimentos, si el plato lleva alguna salsa y que algunos vinos potencian determinados sabores como el picante.

Y tú, ¿qué platos escoges para tomar con los vinos de Bodegas Comenge?

, ,

Familia Comenge, el mejor regalo para el Día del Padre

16174710_1394946670536484_4350372241193792608_n

En Bodegas Comenge hemos preparado un regalo muy especial para el Día del Padre, una botella en formato mágnum (1,5 L) de Familia Comenge a un precio especial.

Familia Comenge es el vino reserva de la bodega, 100% Tempranillo procedente del viñedo más viejo que está certificado como ecológico, 26 meses de crianza en barrica francesa.  

El objetivo de este vino es rescatar la tradición de las largas crianzas en roble que se elaboraban en la Ribera del Duero, por ello se escogió una uva de excepcional calidad, la del ‘Pago de los Ismas’, plantado en 1983 en Curiel de Duero. Una parcela de entre 830 y 860 metros de altitud, en ladera con una orografía sinuosa.

El suelo de la parcela es sobre todo arcillo-calcáreo, con algunos afloramientos arenosos,  que  favorece una muy buena maduración, da lugar a vinos con alta capa colorante y de buena estructura, con taninos muy finos. Un vino elegante, sedoso, profundo que se puede acompañar con todo tipo de gastronomía, por lo que es un regalo perfecto para cualquier padre en este día tan especial.

La elaboración de Familia Comenge se reserva a las añadas excelentes, para conseguir la máxima elegancia posible. La añada 2011 fue una de esas cosechas, la primera ocasión en la que se ha elaborado este vino.

El origen del Día del Padre

En el viejo continente el Día del Padre se festeja el 19 de marzo en honor a San José, pero en otros países del mundo se celebra el tercer domingo de junio y sin embargo en marzo se celebra el Día del Hombre.

La tradición quiere poner en valor la figura del padre de familia y la labor que éste desempeña en cuidar a sus hijos, en torno a una comida especial con un gran vino (bueno, esto último es cosecha propia), como Familia Comenge.

Además, el tratarse de un formato grande, de un litro y medio, y después de varios años en los que el vino ha estado criando en la botella, el vino se encuentra mucho más refinado y ensamblado. Ya hemos comentado en otras ocasiones en este blog que cuanto más grande sea el recipiente, mejor se conservará el vino.

Conservarlo, si puedes claro. Porque además el mágnum es un formato fantástico para disfrutar en comidas familiares. En Bodegas Comenge somos completamente ‘fans’ de las botellas grandes debido, precisamente, a la evolución del vino en las mismas y las notas diferenciadoras del mismo vino en una botella de 0,75 cl.

 

,

Sibaritas Klub, la cocina canalla de Valladolid

sibaritas

Conceptos como sacrificio, compañerismo y puesta en escena podrían definir muchos aspectos de la filosofía de Chef Peña, gerente del restaurante Sibaritas Klub, que desde la primavera del año pasado se ubica en la décima planta del Museo de la Ciencia de Valladolid.

El programa televisivo Top Chef le sirvió como lanzadera, pero también quizás para demostrarse que tenía una gran carrera por delante. Es habitual que algunos fans lo paren por la calle para fotografiarse, pero en la capital del Pisuerga ya era conocido por regentar el céntrico gastro-bar La Candela.

Javier Peña reconoce que llegó a la cocina “por casualidad”, gracias a un curso público de esos que en los que algunos alumnos se lo toman más en serio que otros. El vallisoletano se lo tomó en serio y cogió carrerilla.

Tras su paso por el programa volvió a sus orígenes, ya que el espacio donde en la actualidad se asienta Sibaritas Klub estuvo el afamado restaurante de Jesús Ramiro, merecedor de una Estrella Michelín, donde Peña trabajó durante un tiempo.

Pero Sibaritas Klub no es un restaurante al uso. Es un concepto rompedor. Las vistas, sobre todo por la noche, no dejan indiferente al comensal, y la decoración habla por sí sola de la personalidad de Chef Peña. Fresca, divertida, moderna y canalla, como él define su cocina.

La propuesta gastronómica se basa en la ‘vuelta de tuerca’. Apuesta por productos de la tierra y platos tradicionales para transformarlos mediante el juego de texturas y la introducción de ingredientes innovadores, influenciado por sus viajes.

Cenar en Sibaritas Klub no es cenar, es más bien una experiencia. Menú cerrado, doce pasos y lo mejor: No tienes que escuchar la “vida y milagros” de cada plato. Comes. Disfrutas y luego cuentas qué te ha parecido. En este punto es imprescindible destacar la entrega de su equipo para que el momento sea único y, sobre todo, divertido.

Polivalente y polifacético

Cursos de cocina para niños y adultos, celebración de cumpleaños, cenas furtivas con un chef y una bodega invitada, menús maridados con cervezas, cocina en familia en plazas públicas de distintas ciudades de España, cocina callejera… Está claro que Chef Peña y su equipo no se aburre. Pero faltaba una modalidad que aún no habían experimentado, trasladar los fogones a una bodega.

Hace unos meses tuvimos el placer de recibirlo junto a Bárbara, la sumiller, en Bodegas Comenge y, tras probar los vinos, pensamos en crear algo que permanezca en la memoria de quienes lo vivan.

El próximo 12 de marzo 50 personas tendrán la ocasión de conocer el viñedo y la bodega, ubicada en Curiel de Duero (D.O. Ribera del Duero) y gozar de un menú especialmente diseñado por Javier Peña que estará armonizado a la perfección por los vinos de Bodegas Comenge: Comenge Verdejo, Comenge, Familia Comenge y Don Miguel. La salida será desde el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid (puerta 0) a las 10.15 horas, para volver a las 17.00 horas. El precio es de 90 euros por persona y las inscripciones se pueden hacer en el email visitas@comenge.com o en el teléfono 983 880 363.­­­

 

Los vinos de Bodegas Comenge

Algunos de los vinos de Bodegas Comenge ya se encuentran en la carta de vinos de Sibaritas Klub y tendremos el placer de probarlos en la bodega para acompañar las creaciones del vallisoletano Chef Peña.

Comenzaremos con un vino perfecto para el aperitivo, Comenge Verdejo, cuya uva procede de cepas con más de 80 años asentadas en suelo de canto rodado de la zona de Rueda. Un vino, fresco, con aromas a hierba, hinojo, flores blancas y fruta de hueso; untuoso y con volumen.

Comenge Crianza es el buque insignia de la bodega. Un vino con una paleta aromática llena de matices, sedosidad y muy equilibrado. El rojo picota es el referente en este vino, donde los aromas varietales se funden con notas tostadas, especias y balsámicos.

Familia Comenge Reserva es un vino monovarietal Tempranillo, procedente del viñedo más viejo certificado como ecológico, con 26 meses de crianza en barrica francesa.  Este vino se enfoca en la idea de rescatar la tradición de las largas crianzas en roble, propia de los grandes vinos de guarda que se elaboraban en España y, por supuesto, en la Ribera del Duero hace años, y que en la actualidad son difíciles de encontrar.

El vino Don Miguel Comenge, por último, sólo se elabora en las mejores añadas con la uva procedente del ‘Pago de las Hontanillas’, en Pesquera de Duero, una parcela de 2.7 Ha de extensión que cuenta con la certificación ecológica. Don Miguel Comenge reposa durante unos 20 meses en barricas nuevas de roble francés, donde gana en cuerpo, complejidad y aromas. El largo periodo de crianza en botella favorece un vino redondo y elegante.

Menú

Chupachups de foie

Falsa Ostra de sardina ahumada

Cucurucho de remolacha y brandada de bacalao

Macaron de Hongos

**********

Ceviche de Gamba con esfera de leche de tigre

**********

Carpaccio de Chuletón con huevo texturizado,

 gel de pepinillo y cebolleta encurtida

**********

Coulant de callos de Bacalo con crema

de garbanzos de Fuentesaúco

**********

Crema de Chirivías, con mollejas de ternera fritas,

boletus edulis y trufa soriana

**********

Corvina en Consomé de Tomate y aceite de hierbabuena texturizado

**********

Lechazo laqueado, con tomates confitados y rábano picante

**********

Falso tomate de queso y helado de fresas silvestres

 

 

 

Cuando el frio pide vino y platos de cuchara

frio

 

En estos días es difícil ignorar el frío que tiene en vilo a toda Europa; tan difícil como que apenas apetece moverse de casa. El frío y con él, la sensación heladora que nos invade al pisar la calle, solo nos invitan a pensar, por ejemplo, en una chimenea, un buen plato de cuchara y, como no podía ser de otra manera, en un buen vino. Cocido madrileño, fabada asturiana, sopa de ajo, lentejas… Buenísimo ¿Con qué vino puedo acompañarlas?

 

Como siempre, hay un buen vino para cada uno de estos platos de cuchara y, como siempre, hay un buen vino que las acompaña sin que por ello el plato pierda todo su protagonismo. Así, las sopas de pescado, las cremas de verduras, los platos más ligeros, son dados a servirse junto a vinos blancos. Los vinos blancos han de servirse frescos y no fríos para que combinen a la perfección con el sabor de los alimentos a los que acompañan y que el tiempo obliga a servir calientes, muy calientes.

 

Al que le guste el vino rosado, quizás le apetezca más un menú en el que las verduras o la pasta destaquen por encima de otros alimentos. Sin embargo, los arroces, el pescado, el marisco y las cremas, piden si no son demasiado fuertes, vinos blancos frescos pero menos ligeros.

Un vino para cada plato

 

Si algo tienen de bueno los platos de cuchara es que los hay para todos los gustos. Aquellos que incorporan carne y embutidos convirtiéndolos en un placer de difícil digestión, piden vinos tintos de crianza, reserva y gran reserva. Todos ellos equilibran los sabores fuertes e intensos del plato que se sirve y que es precisamente, el que nos lleva a buscarlos en estos días especialmente fríos.

 

Las especias ocupan también lugar indiscutible en muchos platos de cuchara. Entre ellas, el picante es especialmente exigente con la bebida, porque necesita de un vino ligero que lo aplaque sin hacerlo desaparecer del todo, sin quitarle el protagonismo. Un Sauvignon blanc, por ejemplo, sería una de las mejores opciones con las que acompañar un plato condimentado con especias o guindilla.

 

Para quienes huyen de comidas grasas y pesadas pero no pueden pasar sin un buen consomé durante el invierno,  hay quien opina que el mejor acompañamiento viene dado por un vino licoroso. Sea cual sea la elección, la oferta empieza a abrir el apetito. Y es que al final, si algo tiene el invierno además de hacernos pasar mucho frío, es esto de permitirnos volver a disfrutar de tan tradicionales platos y de tan exquisitos vinos.

El vino y las bebidas populares

aguadevalencia.net

aguadevalencia.net

Hace unas semanas, os contamos en este blog qué es el Glühwein o Vino Caliente, cómo se elabora, dónde y el porqué.  Una bebida muy popular en Europa que además ha favorecido el uso de la palabra ‘caldo’ para referirse al vino en determinadas ocasiones.

El consumo de Vino Caliente, sobre todo en Navidad, nos ha hecho pensar en otras formas de disfrutar del vino, como pueden ser los cócteles, muy de moda hoy en día; pero también en preparados populares españoles. De la misma forma, en otras ocasiones, hemos reflexionado sobre la fórmula para que los jóvenes comiencen a beber vino y que ciertas elaboraciones con el vino como base son la excusa perfecta para ello.

La rica diversidad de la gastronomía española y el saber popular, hacen que en cada región, ciudad o pueblo de España se degusten algunas bebidas en las que el vino es protagonista. Probablemente nos dejaremos muchas por el camino y seguro que las ‘recetas’ serán tan dispares como una por cada persona que lo elabore, pero hoy queremos recoger algunas.

Combinados con vino

  • Sangría: Quizás la bebida más popular, se consume en toda la geografía española. Según la normativa Europea, la sangría ‘oficial’ es una bebida que sólo se puede producir en España y Portugal; aunque lo cierto es que también es bastante común en algunos países de Sudamérica. Su elaboración tradicional es a base de vino tinto, fruta cortada (melocotón, limón y naranja), gaseosa, azúcar y algún licor. Después, “cada maestrillo tiene su librillo”.
  • Rebujito: El preparado andaluz por excelencia tiene como base el fino o la manzanilla, a lo que se le añade gaseosa o algún tipo de agua carbonatada con cierto sabor a limón y, a gusto del consumidor, hierbabuena. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando se popularizó entre las clases altas. Por cierto, en Valladolid hace unos años se “inventó” un sucedáneo con vino verdejo como base, es el ‘Lorenzito’ en honor a la patrona de la ciudad.
  • Agua de Valencia: Como su propio nombre indica, es una bebida típica de la Comunidad Valenciana; un cóctel de que agua tiene más bien poco. El Agua de Valencia es un preparado que se conoce desde los años 50 y en sus ingredientes no puede faltar zumo de naranja y champán o cava ginebra al 50%, azúcar, vodka y ginebra.
  • Zurracapote: Es una bebida tradicional de La Rioja, aunque lo cierto es que se consume en casi todo el país, sobre todo el las fiestas patronales de Castilla y León, Navarra, País Vasco…Al igual que la sangría, a receta consiste en vino tinto o clarete, canela en rama, limones y/o naranjas (al gusto), además de azúcar. En este caso, es fundamental la maceración, es decir, elaborarlo unos días antes del consumo. Esto provocará el aumento del grado alcohólico pero también una mejor mezcla de todos los ingredientes.
  • Pitilingorri: ¿Os suena raro?, ¿y si lo llamamos ‘calimocho’ o ‘kalimotxo’? El pitilingorri es una mezcla que se inventó en el País Vasco y, como todos sabéis, se hace a base de vino tinto y coca-cola.

Sea cual sea la bebida típica de tu localidad, lo cierto es que el vino tiene un papel importante en nuestra cultura y tradiciones. Y sea cuál sea el motivo o la mezcla, lo cierto es todo ayuda a incentivar el consumo de vino (siempre con moderación), en un ambiente festivo, de compartir

,

Sidra, una bebida cada vez más gastronómica

Fuente de la imagen: www.facebook.com/sidradeasturiasdop/

Fuente de la imagen: www.facebook.com/sidradeasturiasdop/

La sidra es una bebida de baja graduación que se elabora a partir de la fermentación del mosto de manzana. Aunque es España cuando pensamos en sidra nuestra imaginación se traslada directamente a Asturias, a la acción de escanciar y a una terraza con preciosas vistas junto a una buena tapa de chorizo, lo cierto es que se trata de una bebida que se elabora y es apreciada en muchas otras partes del mundo.

Son cada vez más los especialistas del sector, sumilleres, periodistas, etc.. Que reivindican su sitio en la gastronomía, al igual que desde hace años lo hacen con la cerveza. Porque un buen menú, puede resultar una experiencia mucho más increíble para los sentidos si se conjuga el vino, la sidra, la cerveza y otros destilados como el sake, del que hablamos anteriormente.

Para la elaboración de la sidra, al igual que el vino, es fundamental la materia prima. Aunque hay algunos micro-elaboradores que emplean variedades de manzana ‘de mesa’ (golden, reineta, gala…) lo cierto es que existen variedades específicas para su elaboración. Efectivamente, al igual que en el vino.

Estas distintas variedades están reguladas por las diversas marcas de garantía, como la D.O.P Sidra de Asturias, que garantizan la calidad de la sidra, una determinada elaboración, las variedades de las manzanas utilizadas y, por supuesto, su origen.

Todas esas determinadas características influyen en el resultado final de la sidra, es decir, en sus parámetros organolépticos. Pero evidentemente las técnicas de elaboración son asimismo fundamentales.

El proceso comienza con la recolección de las manzanas, normalmente un poco antes de su momento óptimo de maduración y el transporte a la sidrería lo antes posible. Una vez ahí, las manzanas deben ser seleccionadas según su dulzor, acidez y amargor.

Una vez el fruto está en la sidrería se lleva a cabo la molienda, llevada a cabo con diversos métodos según la tradición de la región. A continuación, la manzana molida se prensa para extraer el zumo del fruto. Se suelen hacer distintos prensados que, al igual que ocurre en el vino, también determinan la calidad de la sidra.

Después de la clarificación del mosto, el siguiente paso es la fermentación alcohólica, es decir, la transformación de azúcar el alcohol. También hay sidras que a continuación hacen la fermentación maloláctica, lo que reduce su acidez.

Para terminar, la sidra se trasiega y se embotella.

A este, aparentemente, sencillo proceso de elaboración, hay que sumarle las distintas técnicas, como hemos comentado anteriormente. Las sidras se pueden envejecer en barricas de roble de mayor o menor capacidad, edad y tostado; pueden elaborarse con carbónico (burbujas) o con más o menos azúcar residual (brut, extra brut, etc).

Como se puede apreciar, el mundo de las sidras también es complejo, su variedad y versatilidad permiten el poder acompañar distintos tipos de comidas. Las sidras inglesas, alemanas o francesas son algunas de las más reconocidas internacionalmente.

La Perada

Más dulce que la sidra, la perada es una ‘sidra’ elaborada (obviamente) con pera. El proceso de elaboración es prácticamente el mismo y resulta un estupendo aperitivo.

,

El espíritu del vino o las bebidas espirituosas

Para los poco entendidos en materia de vino, es más, para aquellos que por preocuparnos fundamentalmente, de si el vino que tenemos entre manos nos gusta o no, o de qué vino comprar para tal o cual momento, buena parte del vocabulario vitivinícola nos es desconocido. Tendemos a emplear indiferentemente uno u otro término pretendiendo acertar, pero a veces la realidad nos pone en nuestro sitio. Hoy es uno de esos días.

Espumoso, espirituoso, burbujeante… ¿Cuál de los describe esas bebidas con mayor graduación elaboradas cuyo origen está en el vino? De los tres, nos quedamos con el concepto de espirituoso, es más, de bebida espirituosa, un tipo de bebida asociada a un adjetivo cuyo significado no es otro  que el de contener una proporción elevada de alcohol y al que nosotros nos permitimos hoy añadir, ¿por qué no? susceptible de alegrar el espíritu.

Las bebidas espirituosas

Las bebidas espirituosas pasan en su elaboración, no solo por el proceso de fermentación, sino que requieren además, de la destilación. Así, si en algún momento hemos podido asociar erróneamente espirituoso a algo como burbujeante, nada más lejos de realidad.

Entre las bebidas espirituosas más conocidas se encuentran por ejemplo, el brandy, el orujo o la grappa. Estas bebidas, elaboradas todas ellas a partir de alguno de los componentes de la uva, pasan por el mencionado proceso de destilación. Otras bebidas espirituosas son la ginebra, el ron, el vodka y el whisky.

La producción y elaboración de las bebidas espirituosas son diferentes a las seguidas por el vino. El brandy, sin ir más lejos, se produce a partir de las semillas, la piel y los tallos de la uva. Para poder conseguir ese sabor tan característico solo apto para quienes gustan de sabores fuertes capaces de hacer arder a paladares resistentes, es indispensable que se conserve durante aproximadamente un año en barriles de roble.

Para la elaboración de estas bebidas espirituosas, la industria que se dedica a su producción emplea otros productos como cereales y frutas. La grappa y el orujo, ambos de la misma familia, emplean el hollejo de la uva que, una vez tratado, pasará por el mencionado proceso de destilación encargado de dotarlos de los grados suficientes como  para que puedan ser calificados de espirituosos.
Este tipo de bebidas, que suelen acompañar a muchos postres y finales de comidas y cenas, son típicas de regiones mediterráneas a las que, por otra parte, suele seguir una agradable sobremesa plagada de conversaciones y algún que otro puro para los más tradicionales.

No es necesario añadir, aunque lo haremos una vez más, que como en todo, lo bueno con moderación, es doblemente bueno y es esta razón por la que desde aquí, les deseamos hoy una ¡buena y moderada espirituosa sobremesa!

Elegir el mejor vino para tus tapas

Como dice un refrán, con vino añejo y pan tierno se pasa el invierno y, como bien dice otro, comer sin pan y sin vino, es locura o desatino. Y podemos estar de acuerdo, ¿cómo no? Sin embargo y por fortuna, hoy podemos disfrutar de lo que sin duda es uno de los grandes placeres, y podemos hacerlo en verano y en invierno y por supuesto, siempre, siempre con tino, porque aunque no lo dice ningún refrán, no debería haber tapa sin buen vino.

¿Qué tapas te gustan más? ¿Con qué las acompañas? Como cualquier plato que se precie, las tapas encuentran también en el vino a uno de sus mejores acompañantes, pero afortunadamente, no a todas les gusta el mismo.

Así, tan importante es elegir los locales adecuados para salir a tomar unas buenas tapas, como saber que allá donde las pidamos disponen de una carta de vinos perfecta para acompañarlas. Difícil ignorar una oferta de exquisito jamón ibérico, calamares, ensaladilla rusa, gambas al ajillo, verduras a la plancha o la omnipresente tortilla de patatas, ¿no es verdad?

Muchos de los fines de semana empiezan, precisamente, por ese tapeo que puede dejar a más de uno sin ganas de llegar a la comida. Es normal. Para ir abriendo boca, una ensaladilla y algún vino blanco. La oferta es amplia, tanto como paladares dispuestos a dejarse seducir por un Albariño, un Verdejo o un Sauvignon Blanc, entre otros.

De tapas y de vinos, un buen maridaje

Pero no queremos terminar con la segunda de nuestras tapas, las verduras a la plancha, hechas para seguir haciéndose acompañar por un buen vino blanco. Los más exigentes pueden cambiar, pueden sustituir el  Sauvignon Blanc por un Godello y los que prefieran productos de la tierra, ¿por qué no un Moscatel antes de pasar al queso?

No hay dos sin tres, ni tapa de queso sin tapa de jamón. El jamón ibérico y el Fino son casi inseparables, como lo son también la ensaladilla rusa o el pulpo y el vino blanco joven, bocados pensados para pasar inmediatamente después, a un tinto joven con una tapita de albóndigas o un estofado en salsa acompañado de un Tempranillo con crianza de la Ribera del Duero.

¿No quieres carne? ¿Ni roja ni blanca? Si lo tuyo es el pescado y el marisco, se aconseja seguir con un blanco fermentado en barrica y unas almejas a la marinera, marisco a la parrilla o ahumados.

La oferta de vinos y de tapas es inmensa, tan inmensa como expertos en tapeo dispuestos a  probar las novedades y los maridajes que llenan las cartas de nuestros hosteleros, esos que por experiencia saben que torreznos sin vino es como olla sin tocino.

,

Vino, protocolo y Navidad

_dsc3875

Se acercan unas fechas que, esperadas por unos y recibidas sin ganas por otros, tienen siempre un componente cuando menos social. Nos guste o no, la Navidad es motivo de reuniones familiares, sociales, laborales… y en ellas siempre hay una botella de vino para acompañarnos.

Hay quien se esfuerza especialmente por agradar a sus comensales y hay quien aprovecha estos días para acudir a algún lugar de etiqueta. De nuevo, en cualquiera de los casos, incluso para quienes prefieren dar a estos momentos un toque de normalidad y comodidad, siempre hay un mínimo. Allá donde haya una mesa puesta, una botella de vino, otra de champán o de cava y gente dispuesta, hay un protocolo básico que conviene recordar.
Empezaremos entonces, desde el principio. Desde el mismo momento en el que nos sentamos a la mesa, momento en el que, de encontrarnos en un restaurante, pediremos nuestros platos y después acudiremos al sommelier del mismo para pedirle consejo en caso de que fuera necesario.

Elegido el vino y una vez en nuestra mesa, deberán abrir la botella delante de nosotros y servir al anfitrión del evento una pequeña cantidad con el fin de que éste dé su aprobación.

Si la reunión se celebra en nuestra casa, podemos seguir los mismos pasos. Tendremos varias botellas de vino acordes a nuestro menú, así que podemos preguntar a nuestros comensales cuál desean beber y que uno de ellos sea quien lo pruebe y alabe nuestra elección. ¡No olvides tener cada una de ellas a la temperatura adecuada de consumo!: entre 5 y 7 grados centígrados los blancos y espumosos y entre 15 y 17 los tintos, en función de la edad del mismo. Una temperatura adecuada de servicio es uno de los puntos más importantes para poder disfrutar del vino. Si os vais a reunir un numeroso grupo de comensales, te recomendamos escoger botellas de formato mágnum (1,5 litros). Además de poder disfrutar todos del mismo vino, estas elegantes botellas le darán un toque especial a vuestra celebración.

Tanto si nos encontramos en un restaurante, como en nuestra casa, la disposición de la mesa puede ser semejante. Este protocolo tan básico no tiene por qué ser seguido a diario en el común de los hogares así que, llegado el momento, quizás sea conveniente recordarlo. Las copas de vino y las copas o vasos de agua deberán situarse en diagonal al plato a su derecha por este orden: primero y más cerca de los cubiertos, la de vino blanco, en segundo lugar la de vino tinto y por último, más alejada, la de agua. Procura que las copas no tengan olores extraños, pues esto también afectará al sabor del vino servido en ellas. Puede sucedernos si llevan tiempo guardadas en un armario.

En cuanto a los cubiertos, los tenedores deberán colocarse a la izquierda y cucharas y cuchillos a la derecha. Tenedores y cuchillos de carne estarán más cerca del plato que los destinados al pescado.
Ya sentados a la mesa, el encargado de servir el vino deberá hacerlo con cuidado y delicadeza. Un producto como este se vale de medidas determinadas para no perder su sabor y mantener su temperatura. Así, se llenará una tercera parte aproximadamente, de las copas de vino blanco y de reservas y crianzas. El resto de vinos más jóvenes e incluso rosados, podrán servirse hasta llenar algo menos de la mitad de la copa.
Para terminar, importante recordar un detalle que, de no respetar, puede dar al traste con cualquier esfuerzo por seguir el protocolo: la forma de sujetar la copa. Es importante hacerlo con sujetarla por el tallo o por la base, porque hacerlo por el cuerpo colaborará a calentar el vino además de ensuciar la copa con las manos, y esto puede no ser lo más adecuado.

Y ahora… ¡no os olvidéis de comprar unas buenas botellas de vino para disfrutar en compañía en estas entrañables fechas!