El etiquetado de vino ¿Qué información contiene?

¿Qué información contiene una etiqueta de vino? Repasamos sus principales elementos.

La etiqueta es la carta de presentación de un vino. Además del nombre, el diseño o la imagen de la bodega, contiene información que nos permite conocer mejor qué tenemos delante: su procedencia, graduación alcohólica, volumen, productor y otras menciones relacionadas con sus características y elaboración.

Parte de esta información es obligatoria y otra es voluntaria. Además, la normativa sobre el etiquetado del vino ha evolucionado con los años para ofrecer al consumidor más información.

¿Qué podemos encontrar en la etiqueta de un vino?

Cuando observamos una botella, la información suele repartirse entre la etiqueta principal y la contraetiqueta. La forma exacta de presentarla puede variar, pero hay una serie de datos que aparecen habitualmente.

Nombre del vino y productor

Es probablemente lo primero en lo que nos fijamos. El nombre identifica el vino y normalmente ocupa una posición protagonista en el diseño de la etiqueta.

También encontramos información que permite identificar al embotellador o productor responsable del vino.

Procedencia y denominación de origen

Cuando el vino pertenece a una Denominación de Origen Protegida o a una Indicación Geográfica Protegida, esta información permite identificar su procedencia y el marco bajo el que ha sido elaborado.

En nuestro caso, los vinos elaborados y acogidos a la Denominación de Origen Ribera del Duero incorporan la correspondiente identificación.

Graduación alcohólica

Otro dato fácilmente reconocible es el grado alcohólico volumétrico, expresado como porcentaje de alcohol sobre el volumen total.

Así, cuando una botella indica 14 % vol., significa que el vino presenta una graduación alcohólica de aproximadamente ese porcentaje en volumen.

Cantidad de vino

La etiqueta también indica el volumen de producto contenido en la botella. El formato más habitual para el vino es la botella de 75 cl, aunque existen muchos otros tamaños.

Lote

El número o identificación del lote permite relacionar una botella con una determinada partida de producción y facilita su trazabilidad.

Alérgenos: los sulfitos

Una de las menciones más conocidas es “contiene sulfitos”.

Los sulfitos están presentes de forma natural en pequeñas cantidades como consecuencia de la fermentación y también pueden utilizarse durante la elaboración para ayudar a proteger el vino frente a la oxidación y determinados microorganismos.

Cuando se superan los límites establecidos para su declaración, su presencia debe indicarse en el etiquetado.

Ingredientes e información nutricional del vino

Una de las principales novedades introducidas en los últimos años es la incorporación de la lista de ingredientes y la información nutricional al etiquetado de los vinos sujetos a esta normativa.

La botella puede mostrar directamente esta información o recurrir, en determinados casos, a medios electrónicos.

La información nutricional que aparece físicamente en la botella puede limitarse al valor energético. La información nutricional completa puede consultarse electrónicamente.

La lista de ingredientes también puede facilitarse por medios electrónicos. Sin embargo, las sustancias que pueden causar alergias o intolerancias, como los sulfitos cuando corresponde declararlos, deben seguir apareciendo directamente en el envase o en una etiqueta adherida a él.

¿Para qué sirve el código QR de una botella de vino?

Por esta razón es cada vez más frecuente encontrar un código QR en las botellas de vino.

Al escanearlo podemos acceder a la información electrónica correspondiente, como la lista de ingredientes y la declaración nutricional completa.

Esta solución permite proporcionar más información al consumidor sin tener que concentrar todos los datos en el espacio limitado de una etiqueta.

Información voluntaria en las etiquetas de vino

Además de las menciones obligatorias, una etiqueta puede aportar otros datos que ayuden a conocer mejor el vino.

Dependiendo del vino y de las condiciones establecidas para utilizar cada indicación, podemos encontrar información sobre la añada, las variedades de uva, determinados métodos de elaboración o crianza y otras características.

La contraetiqueta también se utiliza con frecuencia para explicar el origen del vino, el viñedo del que procede o algunas particularidades de su elaboración.

Mucho más que el diseño de una botella

Una etiqueta cumple, por tanto, dos funciones diferentes. Por un lado, identifica el vino y transmite visualmente la personalidad de la bodega. Por otro, proporciona información que permite al consumidor conocer mejor el producto que está comprando.

Y aunque a primera vista pueda parecer simplemente una pequeña superficie de papel adherida a una botella, detrás de ella conviven diseño, información, trazabilidad y normativa.

Precisamente por eso las etiquetas constituyen también una parte interesante de la cultura que rodea al vino. En nuestra sección de historias y curiosidades del vino abordamos otros muchos aspectos relacionados con lo que encontramos dentro y fuera de una botella.

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