Vino y saturnismo, la dulce muerte del Imperio Romano

Vino y plomo estuvieron relacionados en la antigua Roma.

El vino ocupaba un lugar importante en la vida cotidiana de la antigua Roma. Se producía, transportaba y consumía a gran escala y existían vinos de distintas procedencias y calidades.

Pero alrededor del vino romano existe también una historia mucho más inquietante: su relación con el plomo y el saturnismo, nombre con el que se conoce la intoxicación producida por la exposición a este metal.

Durante mucho tiempo se ha llegado incluso a plantear que el envenenamiento por plomo pudo contribuir a la decadencia del Imperio romano. Es una hipótesis muy atractiva, aunque la realidad histórica es bastante más compleja.

¿Qué es el saturnismo?

El saturnismo es una intoxicación causada por la acumulación de plomo en el organismo. La exposición continuada puede afectar a diferentes órganos y sistemas y provocar problemas neurológicos, hematológicos, renales y cardiovasculares.

El nombre procede de la antigua asociación del plomo con Saturno dentro de la tradición alquímica.

Actualmente conocemos bien la toxicidad del plomo, pero durante siglos este metal fue utilizado para numerosos fines sin comprenderse plenamente las consecuencias de una exposición prolongada.

El plomo estaba muy presente en la antigua Roma

Los romanos utilizaron plomo en numerosos ámbitos de la vida cotidiana. Su facilidad para fundirse y trabajarse lo convirtió en un material útil para fabricar tuberías, recipientes y otros objetos.

Por tanto, el vino no era la única posible fuente de exposición. Sin embargo, determinadas prácticas relacionadas con su elaboración y preparación pudieron contribuir a incorporar plomo a algunos productos derivados de la uva.

¿Qué relación tenía el plomo con el vino romano?

Uno de los aspectos más interesantes de esta historia está relacionado con la costumbre romana de concentrar el mosto mediante cocción.

Los romanos elaboraban productos concentrados a partir del mosto que podían emplearse en cocina y también para modificar el sabor de alimentos y vinos.

Cuando estos líquidos ácidos se preparaban o almacenaban en determinados recipientes de plomo, podían favorecer la incorporación del metal al producto.

Y aquí aparece una característica especialmente peligrosa: algunos compuestos de plomo presentan un sabor dulce.

El llamado “azúcar de plomo”

El acetato de plomo fue conocido históricamente como “azúcar de plomo” por su sabor dulce.

El contacto entre sustancias ácidas y superficies de plomo puede favorecer la formación de compuestos solubles de este metal. En una época en la que se desconocía su toxicidad, el resultado podía resultar aparentemente beneficioso porque aportaba dulzor.

Precisamente por eso la combinación de vino, mosto concentrado y determinados utensilios de plomo ha despertado tanto interés entre historiadores e investigadores.

El vino romano era muy diferente del actual

También debemos evitar imaginar el vino romano como una botella moderna de vino tinto o blanco.

Existían numerosos estilos y formas de elaboración y consumo. El vino podía mezclarse con agua y también podían añadirse diferentes ingredientes dependiendo de la época, el lugar y el producto.

La conservación era además uno de los grandes retos. Las ánforas y otros recipientes podían impermeabilizarse con diferentes materiales, entre ellos la pez.

Por tanto, hablar simplemente de “vino romano” engloba productos y prácticas muy diversos desarrollados durante siglos en un territorio enorme.

¿El saturnismo provocó la caída del Imperio romano?

Esta es probablemente la parte más famosa de la historia, pero también la que requiere mayor cautela.

Se ha propuesto que la exposición generalizada al plomo pudo afectar especialmente a las élites romanas y contribuir a problemas de salud que, indirectamente, habrían influido en la evolución del Imperio.

Sin embargo, no existe consenso para afirmar que el saturnismo fuera una causa determinante de la caída del Imperio romano. La desaparición del Imperio romano de Occidente fue un proceso histórico enormemente complejo en el que intervinieron factores políticos, militares, económicos y sociales.

La exposición al plomo en Roma es un tema histórico y arqueológico real; convertirla en una explicación sencilla de la caída del Imperio es otra cuestión.

¿Los emperadores romanos sufrían saturnismo?

También se ha intentado relacionar comportamientos atribuidos a determinados emperadores romanos con una posible intoxicación por plomo.

Es una interpretación difícil de demostrar. Los relatos sobre personajes como Calígula o Nerón proceden de fuentes antiguas que deben analizarse dentro de su contexto histórico y político, y no permiten diagnosticar retrospectivamente una intoxicación concreta con certeza.

Por eso resulta más prudente hablar de la exposición al plomo existente en la sociedad romana que atribuir enfermedades o comportamientos específicos a personajes históricos determinados.

Del plomo a las ánforas actuales

Resulta curioso que recipientes inspirados en materiales y formas de la Antigüedad hayan vuelto a tener presencia en algunas bodegas actuales.

Las tinajas y otros recipientes de barro pueden utilizarse hoy durante la elaboración y crianza buscando características diferentes de las que proporcionan depósitos de acero inoxidable o recipientes de madera.

Naturalmente, las condiciones de elaboración, los conocimientos técnicos y los controles actuales no tienen nada que ver con los de hace dos mil años.

Una historia entre vino, química y arqueología

La relación entre el vino romano y el saturnismo es un buen ejemplo de cómo la historia del vino está conectada con muchos otros ámbitos: alimentación, química, medicina, tecnología y costumbres sociales.

Sabemos que los romanos estuvieron ampliamente expuestos al plomo y que determinadas prácticas podían contaminar alimentos y productos derivados de la uva. Lo que no podemos afirmar con la misma seguridad es que ese envenenamiento explique la decadencia del Imperio.

La historia real es menos rotunda que la leyenda, pero probablemente mucho más interesante.

Si quieres descubrir otras historias relacionadas con el vino a lo largo de los siglos, puedes consultar nuestra categoría Curiosidades sobre el vino.

¿Tienes más de 18 años?