El mundo de los vinos crece, evoluciona y cambia de manera constante. Si eres un amante de los vinos, sabrás que la nuestra es una comunidad amigable y abierta, una fuente inagotable de conocimiento y un ecosistema maravilloso donde las mentes más inquietantes han inventado toda clase de artilugios. Hay elementos que hasta el individuo más principiante conoce. ¿Quién no sabe lo que es un sacacorchos? ¿Un tapón? ¿O un decantador? Estos utensilios básicos los encontrarás en casi cualquier cocina española. Facilitan y mejoran la experiencia de degustación. Sin embargo, en estos tiempos tan emprendedores, hoy en día aparecen invenciones nuevas a cada segundo. Si llevas una temporada sin ir al mercado… investiga un rato y encontrarás artilugios modernos para el vino que te sorprenderán. Te harán reír o te dejarán con la boca abierta. En cualquier caso, no te dejarán indiferente. Sigue leyendo para descubrir cinco de los artilugios más extraños (¡pero útiles!) que se venden hoy en día. ¿Quién sabe? ¡Puede que hasta te entren ganas de comprar uno!

1- Sumiller digital

Estos pequeños aparatos tecnológicos se sumergen en la copa de vino y te indican todas sus características enológicas. Luego las puedes leer a través de una app. Aunque no sustituye el trabajo de un sumiller profesional, este artilugio es el favorito de los verdaderos amantes del vino, pues los ayuda a descubrir y aprender sobre el vino que están degustando. Además, tener un sumiller a mano no es fácil, y menos cuando te encuentras en casa disfrutando de tu copita de vino. El sumiller digital resuelve este problema y se convierte en el regalo ideal para ese cuñado obsesionado con los compuestos del vino.

2-Mangas enfriadoras

¿Te apetece un pícnic romántico perfecto? Para esta clase de ocasiones (una velada al aire libre con un tentempié ligero o dulce) los vinos blancos y espumosos suelen ser la opción ideal. ¿El problema? Si nos encontramos en un día de mucho calor la botella se calentará por el camino. Los vinos frutales y fríos (que no los de crianza) deben conservarse fríos, a unos 5º. Lo mismo ocurre con los espumosos. En los restaurantes te servirán la botella en una cubitera de hielo. Esto es difícil de hacer si quieres transportar el vino de un lado a otro. ¡Los amantes del vino han encontrado la solución a tus problemas! Mangas enfriadoras que envuelven la botella y la mantienen fría durante todo el trayecto y el transcurso de la velada. Algunas son muy bonitas por lo que además de ser prácticas aportan estética.

3-Escarchador

Este artilugio es un lujo. Un capricho. ¿En qué consiste? Es un aparato que enfría y esteriliza la copa de manera inmediata utilizando CO2 con sonda líquida a -60º. Es muy común en el mundo de la hostelería. Sin embargo, si estás acostumbrado a organizar veladas con amigos y ofrecer vinos espumosos (cava, champán, etc.) o incluso algunos blancos, lo acabarás amortizado. No solo eso, ahorra tiempo y ayuda a evitar los malos olores y tener que disponer de un congelador de copas (que ocupa espacio y gasta electricidad). Aunque no es para todos, para la persona indicada este puede ser un gran regalo de bodas, cumpleaños o aniversario.

4- Termómetro brazalete

Cada tipo de vino debe servirse a una temperatura diferente. No es lo mismo nuestro reserva de 42 meses en barrica de roble (Jacobus) que uno de nuestros vinos blancos como puede ser Comenge Albillo Mayor. Mientras que Jacobus se debe servir a una temperatura de entre 16º y 18º, Comenge Albillo Mayor se debe servir entre 11º y 13º. Para lograr esta temperatura con precisión, la ayuda de un termómetro es incalculable. Existen termómetros de vino más clásicos, pero aquí queremos resaltar el termómetro brazalete. Se cierra alrededor de la botella para medir su temperatura sin tener que abrir el vino. El factor del vidrio se tiene en cuenta al medirlo, por lo que no hay riesgo de error.

5- Mango para vástago de copa

Este es el regalo ideal para tu conocido más torpe (¡o para ti!) Ese que tiene las manos de mantequilla y ha roto ya la mitad de tu buena vajilla. Este utensilio no es para ocasiones elegantes, sino para encuentros más informales en los que nos queremos desentender y disfrutar. El mango permitirá que la copa no se nos resbale y caiga. Además, puede convertirse en objeto de risas y bromas durante la velada.

¿Conocías estos utensilios? De no ser así, ahora que ya los conoces, ¿hay alguno que te haya llamado la atención en especial? Entra ya en nuestro catálogo Comenge para probar alguno de estos extravagantes artilugios con nuestras únicas botellas.